Eva DalloActualizado S�bado,
agosto
11:04Acudir al establecimiento de comida para llevar con el tupper en mano ya no ser� una excentricidad de los m�s ecologistas del barrio, y comer en un restaurante de comida r�pida tendr� menos impacto con el medio ambiente. Adem�s, las c�psulas de caf� se tratar�n como un envase m�s y se tendr�n que reciclar, y desaparecer�n los 'qu�micos permanentes' que mantienen las bandejas de alimentos envasados con mejor aspecto .Son s�lo algunos de los cambios que comportar� el nuevo Reglamento Europeo de Residuos de Envases (PPWR) que busca transformar y regular todo el ciclo de vida del envase, desde c�mo se dise�a y de qu� se compone, hasta c�mo se etiqueta y recicla, dando as� lugar a la mayor transformaci�n en su gesti�n de los �ltimos 30 a�os.Entrar� en vigor el pr�ximo 12 de agosto con la mencionada limitaci�n del uso de PFAS o 'qu�micos eternos', los compuestos que se usan como barrera antigrasa y anti humedad, sobre todo en papel y cart�n en contacto con alimentos (envoltorios, vasos, bandejas) y persisten en el medio ambiente y en el organismo. �ste es "uno de los muchos cambios visibles para el consumidor de esta nueva normativa", explica Ovidio Soler Leonardo, coordinador de Asuntos Reglamentarios de Ecoembes. Pero no ser� hasta 2027 y 2028, puntualiza el experto, "cuando lleguen los cambios m�s importantes, que se extender�n hasta la total aplicaci�n del reglamento en 2040".Y es que, a partir del a�o pr�ximo, hoteles, restaurantes y c�terin s�lo podr�n usar pl�stico de un solo uso -vasos, cucharillas, etc.- para consumiciones en el propio establecimiento y deber�n aceptar el recipiente del cliente en take away. Adem�s, a partir de agosto de 2028 tendr�n que ofrecer envases reutilizables para llevar sin sobrecoste. Tanto estos envases como cualquier otro que llegue al mercado de la UE contar�n con un etiquetado armonizado y un QR de trazabilidad, nuevos s�mbolos que ir�n emparejados con otros visibles en los contenedores, lo que ayudar� a despejar el eterno interrogante de, '�al de pl�stico o al de cart�n?'.Entre los efectos m�s visibles y llamativos de la normativa est�, asimismo, la desaparici�n en 2030 de formatos como envoltorios pl�sticos de fruta y verdura fresca y monodosis pl�sticas (ketchup, az�car, leche para el caf�...) en hoteles, restaurantes y c�terin, as� como amenities (jaboncillos, gel, pasta de dientes...) de un solo uso en hoteles. Se termin� as� el coleccionismo de jaboncillos y los regalos de toilette. Adem�s, la normativa obligar� a reducir el envase y se prohibr�n los dise�os que aparentan contener m�s cantidad de la que realmente llevan -como ocurre actualmente con algunas bolsas de patatas fritas o envases de productos higi�nicos y cosm�ticos-."Una de las patas de esta normativa es que desplaza el peso aguas arriba, al que dise�a, fabrica y comercializa el envase, que tiene nuevas obligaciones en el dise�o y la gesti�n del residuo", explica Soler Leonardo. "El ciudadano notar� el cambio en el lineal y en el contenedor, pero no carga con el cumplimiento", a�ade el experto. La nueva normativa pretende reducir as� la generaci�n de envases y avanzar hacia la econom�a circular, y lo hace desplazando el enfoque de las tasas de reciclado al dise�o del envase: s�lo podr� ponerse en el mercado aquel que cumpla determinados requisitos de sostenibilidad, reciclabilidad y, en muchos casos, reutilizaci�n. Tanto es as� que, a partir de 2030 s�lo los envases reciclables en un 70% (grado C) tendr�n lugar en nuestros supermercados, y a partir del 2038, los de grado B (reciclables en, al menos, un 80%) y A (un 95%).Confusi�n entre las empresasSoler Leonardo opina que cumplir estos plazos ser� complicado por lo que hace hincapi� en la necesidad de informar bien tanto a empresas como a ciudadanos, un trabajo que Ecoembes lleva realizando m�s de dos a�os. "Para las obligaciones de 2030 hay m�s colch�n, pero las que entran en vigor el 12 de agosto est�n causando confusi�n entre las empresas en su implementaci�n", explica. En el caso de la limitaci�n de los PFAS, el experto apunta que "no hay capacidad de an�lisis suficiente para probar que se est� cumpliendo, tenemos un volumen enorme de empresas que est�n pidiendo estas certificaciones, y esto requiere un an�lisis que genera un cuello de botella".El coordinador hace referencia tambi�n al distinto impacto que este reglamento tendr� en las diferentes econom�as. "En Suecia, con una cantidad de bares y restaurantes mucho menor que Espa�a, ser� distinto que aqu�, donde hay muchas pymes de hosteler�a y comida para llevar. Desde febrero de 2028 �stas estar�n obligadas a ofrecer la opci�n de envase para llevar reutilizable, lo cual requiere una inversi�n en materiales, un software de trazabilidad, puntos de recogida, acondicionamiento de esos envases...Son necesarios acuerdos, gobernanza y empezar desde ya. Se necesita apoyo institucional. En Espa�a es fundamental para esta obligaci�n que la informaci�n llegue y se pongan los recursos necesarios", concluye.Serie de econom�a circular elaborada en colaboraci�n con Ecoembes.








