Este viernes 7 de agosto de 2026 marca un antes y después en la historia de la justicia argentina: por primera vez se reconoció el abandono de persona como delito de lesa humanidad. Lo hizo el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que a las 14 dictó el veredicto de la causa conocida como Laguna Paiva, ya que muchas de las víctimas eran de aquella localidad ubicada a 40 kilómetros al norte de Santa Fe capital. Además, la mayoría eran niños, niñas y adolescentes. Entre los perfiles de los acusados se incluían policías y el caso de un civil: el exjuez federal Víctor Brusa.

El juicio había empezado el pasado 5 de mayo. Se trata de la segunda elevación de esta causa, cuya primera sentencia fue en 2021. Lo singular de este juicio es que la mayoría de las víctimas tenía entre uno y 14 años cuando ocurrieron los crímenes entre febrero y mayo de 1980: en algunos casos, cuando sus padres fueron secuestrados quedaron solos, sin ningún adulto a cargo; en otros fueron secuestrados junto a ellos y fueron llevados a centros clandestinos de detención.

Los cuatro acusados recibieron condenas por invasión de la propiedad privada, secuestros, torturas y abandono de persona. Además, a Brusa se lo condenó por incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica en documento público. Se pueden resumir así: