La defensa de la agente le recuerda que ella es la víctima y que el comisario Emilio de la Calle no puso en cuestión en su declaración las grabaciones en las que se le escucha agredirla verbalmente
“Me quedan ocho meses para putearte y eso se me da muy bien” o “te dejo como un trozo de carne, te reviento, ten cuidado”, son algunas de las frases que Sandra (nombre ficticio elegido para proteger su identidad) grabó en boca de su jefe, el comisario de la Policía Emilio de la Calle (actualmente suspendido) en la embajada de Nueva Delhi (India), entre 2024 y 2025. El juez de la Audiencia Nacional, Francisco de Jorge, que investiga al mando policial por delitos de acoso sexual y laboral, ha pedido que esta agente, que tuvo que someterse a tratamiento psicológico tras lo ocurrido, entregue el teléfono móvil con el que realizó estas grabaciones que forman parte del procedimiento judicial y que desveló EL PAÍS. Su defensa, sin embargo, ha recurrido esta decisión recordando al magistrado que ella es la víctima y que el propio comisario no puso en cuestión estas grabaciones durante su declaración.
El juez actúa a petición de la sección de Acústica Forense de la Policía, que ha tratado de elaborar una pericial sobre los mencionados audios. Para ello, requiere el dispositivo con el que Sandra grabó, así como “los cables de conexión y códigos de acceso”; que detalle si hubo manipulaciones en los archivos, como borrados o modificaciones; y que se informe de “las condiciones o métodos utilizados por la persona que realizó” las grabaciones. La Unidad de Criminalística considera “indispensable” disponer del teléfono con el que la subalterna de Emilio de la Calle estuvo meses recogiendo los indicios que demuestran que él se extralimitaba de sus funciones de jefe con frases como “no vuelvas a tocarme los cojones”, “odio a la gente como tú”, “te voy a apretar, Sandra, que te va a salir sangre”, o “tienes que ser más puta”.






