El delantero valenciano es homenajeado por miles de personas y será embajador de la Comunitat
Ferran Torres era un futbolista muy conocido. Ahora es una estrella mundial. Hace unos días, harto de una agenda sin fin, salió del hotel en Nueva York y se fue a dar un paseo con Vicent, su amigo del alma, por Central Park. Los corredores lo veían, lo reconocían y se paraban para decirle: ‘You are the guy!”. El autor del gol que convirtió a España en campeona del mundo en el MetLife apura una vida frenética antes de volver a convertirse en futbolista el miércoles, el día que se incorporará a la disciplina del Barcelona, si el Paris Saint Germain no lo impide.
Antes de desempolvar las botas ha tenido tiempo de celebrar el título en Madrid, de vivir las vacaciones más populares del verano en Ibiza junto a Marcos Llorente, de hacer una breve tournée por Estados Unidos de la mano de su patrocinador, Under Armour, y de volver a su pueblo, a Foios, ascendido ya a la categoría de héroe. En esta pequeña localidad valenciana de L’Horta Nord se dio un baño de multitudes ante miles de personas a quienes no importó un calor apabullante.
El Xiquet de Foios aterrizó en Madrid por la mañana y rápidamente cogió un avión privado para llegar a tiempo a su encuentro con el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca. Allí, en el Palau de la Generalitat, se anunció que el futbolista será embajador de la Comunitat Valenciana. “Pero Ferran puso una única condición, no cobrar por ello”, desveló Pérez Llorca.












