Lo que comenzó como un amor adolescente en un pequeño instituto de Texas se ha convertido en una marca en sí misma: los Mahomes, un matrimonio formado por el jugador de fútbol americano Patrick Mahomes y la exfutbolista y empresaria Brittany Mahomes. Su historia bien podría ser el guion para una película, pero es mucho más que eso. El quarterback firmó este junio una extensión en su contrato con los Kansas City Chiefs, convirtiéndose en el más importante en la historia de este deporte y asegurándose 500 millones de dólares a su finalización, en 2033. Con una fortuna actual estimada en 160 millones de dólares, según Forbes, también será el jugador con el salario más alto de la NFL. Juntos han construido un imperio basado en contratos millonarios, patrocinios, inversiones, publicidad y la explotación de su poderosa marca personal. A sus 30 años, Patrick Mahomes se ha convertido en una estrella del deporte estadounidense y un referente del fútbol americano. Para entender cómo ha llegado hasta aquí, hace falta volver a sus orígenes, recorrer su carrera y entender qué es lo que le hace diferente al resto de jugadores. Desde pequeño estuvo vinculado al mundo deportivo: su padre, Pat Mahomes Sr, fue un destacado jugador de béisbol en la MLB (Grandes Ligas de Béisbol) que quiso inculcar esa misma pasión a su hijo. Y durante un tiempo lo consiguió, pero él acabó decantándose por lo que en un principio era una afición, y que hoy le ha llevado al estrellato mundial. “Creo que hice la elección correcta eligiendo el fútbol americano por encima del béisbol”, reveló en una entrevista en febrero de 2025 previa a la final de la Super Bowl. Tenía 20 años cuando fue elegido por los Kansas City Chiefs en el draft. Desde entonces, ha levantado ocho trofeos: tres Super Bowls (en 2020, 2023 y 2024) y cinco ligas de la Conferencia Americana. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero muchos ya aseguran que él es el nuevo Tom Brady, el considerado como mejor jugador de fútbol americano de la historia. Pero además de ser uno de los mejores en el terreno de juego, está expandiendo su fama más allá de Estados Unidos. Las marcas le quieren, el público compra todo lo que vende y la imagen que proyecta de persona familiar —además de que no se le conocen polémicas— ayuda a que Patrick Mahomes sea una apuesta segura. Según la revista Forbes, el quarterback gana aproximadamente 28 millones de dólares anuales solo en patrocinios. Con Adidas tiene el que probablemente sea el acuerdo más importante. En 2021, después de años de colaboración, lanzó su primer modelo de zapatillas, un hito al alcance de un reducido número de personas. Esa relación continuó consolidándose con el lanzamiento de las Mahomes 2 en 2024. Actualmente, también tiene en marcha con Adidas una próxima línea de golf, lo que representa una expansión de su marca personal hacia una de sus aficiones. En su cartera de patrocinios también se encuentran Hublot, la firma suiza de relojería de lujo; State Farm, una empresa de seguros; Oakley, dedicada a la venta de gafas de sol y equipamiento deportivo; es embajador de Whoop, una pulsera inteligente que analiza el descanso y el esfuerzo diario; Airbnb, la web para alquiler vacacional; Throne Sport Coffee, marca de café listo para beber de la que, además, es el principal inversor... La lista podría continuar y solo hace falta hacer un breve repaso a su perfil de Instagram, donde acumula 6,4 millones de seguidores, para conocer todos sus periplos comerciales. Pero en sus redes no todo es promoción. Su familia es parte fundamental del contenido que comparte y también uno de los motivos por los que es tan querido y tan demandado por las empresas, pues, para muchos representan los valores de la familia estadounidense tradicional. Junto a su mujer, Brittany Mahomes, han conseguido crear un imperio publicitario —sin ir más lejos, recientemente han protagonizado juntos una campaña para Dicks Sporting Goods, empresa dedicada a la venta de artículos deportivos—, empresarial e inmobiliario. Los Mahomes comenzaron a salir en 2012, unos inicios en los que acudían juntos a bailes de graduación. “Era un adolescente normal que aparecía en las cenas familiares, ese tipo de cosas, y me ponía nervioso”, recordó el quarterback en 2020 en una entrevista con Today. Después, cada uno comenzó en una universidad diferente, pero siguieron juntos pese a las dificultades de encontrar tiempo para verse. En 2017, sus caminos se separaron todavía más: él fichó por los Kansas City y ella se mudó a Islandia para centrarse en su carrera como futbolista profesional. Ese sueño duró solo unos meses y decidió retirarse una vez concluida la temporada con el Afturelding. Entonces empezaría su carrera como empresaria y creadora de contenido. En Instagram, acumula 2,1 millones de seguidores. En 2019 fundó Brittany Lynn Fitness, una empresa de programas de entrenamientos guiados. “El gimnasio es mi refugio, es el lugar donde puedo desconectar de todo lo que me rodea y concentrarme en mí misma y en superarme”, explica en la página web. Pero su objetivo siempre fue el de potenciar el deporte femenino y darle visibilidad. Tanto que, en 2020, se convirtió en la copropietaria del equipo de fútbol femenino Kansas City Current. A este proyecto se uniría unos años después su marido. “Los de su ciudad natal en Texas la conocen como Brittany Matthews, una goleadora imparable que está usando su influencia para revolucionar el deporte que una vez practicó”, explicaba sobre ella The New York Times en 2024. Ese mismo año, se inauguró el CPKC, el primer estadio del mundo construido específicamente para un equipo deportivo profesional femenino. “Por fin la inversión está a la altura del talento que estas mujeres han tenido durante tanto tiempo”, afirmó en una reciente entrevista con Yahoo Entertainment. Según Forbes, es el segundo equipo más poderoso de la liga femenina en 2026, con un valor de 325 millones de dólares y otros 38 millones de ingresos. Siguiendo con su implicación en el proyecto, el pasado 3 de agosto se inauguró KC Current Studios, “un centro de producción y transmisión dedicado a la creación de contenido original, transmisiones en directo, podcasts, entrevistas y programas que darán voz a atletas, aficionados y líderes del mundo del deporte”. Lejos de los negocios, los Mahomes son familia numerosa. En 2020, después de ocho años de relación, el quarterback le pidió matrimonio. “Uno no piensa que va a ser estresante, sobre todo cuando llevas tanto tiempo con alguien, pero antes de arrodillarte, el corazón te late a mil por hora, te lo aseguro”, afirmó él entonces. Exactamente 27 días después de aquella pedida de mano, la pareja anunciaba que Brittany estaba embarazada de su primer hijo. “Mamá y papá, haciendo un pequeño desvío hacia la boda”, fue el mensaje utilizado para el anuncio. El 21 de febrero de 2021 nació Sterling Skye Mahomes. Un año después de convertirse en padres, el 12 de marzo de 2022, la pareja se dio el “sí, quiero” en una ceremonia privada celebrada en Maui (Hawái). El 29 de mayo de 2022, el ya matrimonio anunciaba un nuevo embarazo; en noviembre nació su segundo hijo, Bronze. Y en enero de 2025, llegaba al mundo su tercera hija, Golden Raye.Más allá de la familia y los negociosEn Estados Unidos son una power couple desde hace tiempo, pero desde hace unos tres años su fama está traspasando fronteras. ¿El motivo? Taylor Swift. Desde que la de Pensilvania comenzó su relación con Travis Kelce, compañero de equipo de Mahomes, se convirtió en una más en los partidos de los Kansas City y el equipo pasó a tener una mayor relevancia internacional. “He conocido a mucha gente famosa en mi vida. Taylor es probablemente la persona más sencilla que ha estado en ese escenario durante tanto tiempo. Siempre está trabajando. Incluso cuando tiene tiempo libre”, afirmó el jugador en una entrevista con la revista TIME en 2024. La amistad del cuarteto también ha suscitado críticas, la mayoría de ellas respecto a la política. El quarterback ha evitado en todo momento posicionarse políticamente: “No quiero presionar a nadie para que vote por un presidente en particular. Quiero que la gente use su voz, crea en quien crea. Quiero que se informen”, defendió en la citada entrevista. Pero a pesar de su postura neutral, sus más cercanos sí que mostraron su apoyo público a Donald Trump. Su esposa dio Me gusta a una publicación del mandatario estadounidense y criticó a los seguidores que le señalaron por ello. El mismo Trump salió a agradecerle por “defenderme tan firmemente”. Y su madre, Randi, acudió a un partido de los Kansas City con la extendida gorra roja del ala republicana en la que se lee “Make America Great Again”. Swift es una de las enemigas públicas del mandatario estadounidense, quien la ha señalado y criticado en más de una ocasión. “En realidad me gusta mucho más la señora Mahomes, si quieren saber la verdad”, afirmó el presidente en una rueda de prensa. Además, calificó a Mahomes de “gran fan de Trump”. Los seguidores de la cantante mostraron su desacuerdo con esta amistad por la diferencia de ideales, y lo mismo ocurrió a la inversa. Ellos, oídos sordos. Más allá de este episodio que perturbó su discreción total y un historial impecable y de cero polémicas, los Mahomes saben que juntos suman y, sobre todo, que venden.