La gravedad e “inestabilidad” del incendio declarado el jueves por la tarde en el paraje Raboconejo, en el municipio onubense de Niebla, ha llevado ha llevado al Gobierno andaluz a solicitar la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Las previsiones meteorológicas, especialmente el cambio en la dirección del viento, el ensanche de la cabeza del incendio y su avance, han aconsejado el refuerzo del dispositivo con medios adicionales, activándose la fase de emergencia, situación operativa 2, por parte del consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y director del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía (Plan Infoca), Antonio Sanz.
El propio consejero señalaba la noche de este viernes que “se han producido diferentes cambios de viento que han complicado tremendamente” la evolución del incendio. El fuego, que inicialmente avanzaba hacia el oeste-suroeste, modificó posteriormente su trayectoria hacia el noroeste, dejando “pocas oportunidades” para su control.
Según ha señalado, la evolución del incendio “sigue siendo compleja”, ya que “la zona norte ha tenido una rápida evolución, lo que ha provocado un ensanchamiento del incendio y estamos teniendo escasas zonas de oportunidad”. Por la noche se ha producido otro cambio de viento, el cuarto de forma radical, y la previsión es que dirigiría el incendio hacia el sureste generando “otra complejidad”.













