Filosof�a

Es utilizado en Asia

No se debe subestimar a los dem�s ni confiarse en exceso porque las tornas pueden cambiarPeces en el mar.TRESBActualizado S�bado,

agosto

08:00Los proverbios gozan de una gran popularidad en los �ltimos a�os. Al igual que los refranes esconden una ense�anza moral o una moraleja, pero mientras que los primeros suelen ser m�s sencillos, los segundos son m�s cultos, universales e invitan a una reflexi�n profunda.Es el caso, por ejemplo, del siguiente: "Cuando el agua sube, el pez come a la hormiga; cuando baja, la hormiga come al pez". Aunque al leerlo, en un primer momento, podamos pensar en animales y fauna, lo cierto es que el sentido del mensaje, que es muy utilizado en Asia, va mucho m�s all�.Habla de que las situaciones y momentos en la vida son c�clicos y pueden cambiar r�pidamente. Las tornas pueden invertirse en cualquier momento y la persona que estaba en una situaci�n de superioridad puede encontrarse en el extremo contrario al que estaba.En este sentido, el proverbio se�ala que cuando el contexto beneficia al pez (marea alta), este se aprovecha del m�s d�bil (en este caso, la hormiga) para su propio beneficio. Se trata de su entorno y el lugar en el que tiene ventaja.Sin embargo, cuando el contexto beneficia a la hormiga (marea baja), esta hace lo propio con el m�s d�bil (el pez), ya que en tierra el primero se mueve en su entorno, mientras que el segundo no puede prosperar.Esta situaci�n muestra que nunca se debe subestimar a los dem�s ni confiarse en exceso porque las tornas pueden cambiar en cualquier momento y pasar de tener cartas favorables a desfavorables.Algo que se puede aplicar en la vida humana a diversas situaciones, tanto en relaciones como en el trabajo.Un ejemplo pr�cticoEn una empresa hay una situaci�n de crisis y el jefe abusa de su poder poniendo horarios m�s restrictivos y bajando los salarios (el pez come a la hormiga). Sin embargo, el contexto cambia, hay escasez de buenos trabajadores y la empresa necesita personal cualificado. Los trabajadores, conscientes de su poder, exigen subidas salariales para no irse a la competencia. En estas circunstancias, el jefe tiene que transigir (la hormiga come al pez).