La frontera de Ceuta suma una nueva tragedia. Un joven subsahariano murió este viernes al precipitarse al agua mientras intentaba entrar en la ciudad en parapente, en el entorno del espigón de Benzú. Es la primera víctima mortal documentada en España de un intento de acceso por esta vía, que refleja cómo las personas, ante la falta de alternativas legales, recurren a métodos cada vez más peligrosos para llegar a Europa.PublicidadEl suceso se produce apenas una semana después de la llegada a nado de miles de migrantes a la ciudad autónoma. Aunque el empleo del parapente para intentar acceder a territorio español no comenzó este verano. Los primeros casos documentados se remontan a Melilla en 2022 y en Ceuta en octubre de 2025.Además, el pasado julio, dos jóvenes sudaneses fallecieron en territorio marroquí tras despegar desde el monte Mujer Muerta, con la intención de alcanzar Ceuta. Unas muertes que la organización Mundo en Movimiento considera "absolutamente evitables" y reclama que la única forma de evitar nuevas tragedias pasa por "habilitar vías seguras y legales" para quienes necesitan protección internacional.Mientras tanto, en el entorno de la frontera siguen concentrándose personas que buscan una oportunidad para cruzar. En la zona de la Mujer Muerta, una montaña cercana a Ceuta, hay actualmente varios asentamientos de jóvenes subsaharianos que intentan acceder a la ciudad por todas las vías posibles, entre ellas el parapente, según informa El Faro de Ceuta.Para Border Resistance, recurrir a esta vía de entrada es "un reflejo de la desesperación" de quienes llevan meses, e incluso años, buscando una salida. La ONG liga estos intentos de entradas con el hecho de que entre abril y mayo de este año "fueron deportados centenares de solicitantes de asilo de distintas nacionalidades" y denuncia que muchas de esas personas siguen necesitando protección internacional por lo que van a seguir intentando cruzar la frontera. También alerta de las "violaciones de derechos humanos" que sufren los migrantes subsaharianos que permanecen en Marruecos.Publicidad"Huyen de guerras, huyen de la miseria y huyen de la miseria de las guerras. No es que escapen de la pobreza, porque tú puedes ser pobre y vivir dignamente, pero esas situaciones de llegar a Castillejos y estar esperando días y días para intentar saltar la valla o entrar por otros medios, eso es una huida de la miseria. Toman medidas desesperadas ante situaciones humanas desesperadas", explica Olga Hernández de Paz, abogada y portavoz de Extranjeristas en Red.La jurista rechaza además relacionar estos intentos de entrada con la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera. "Siempre hay personas al otro lado intentando cruzar porque sigue habiendo guerras y miseria", señala. Aunque considera que la instalación de barreras flotantes de contención por parte del Gobierno puede dificultar el cruce a nado al añadir un obstáculo físico, no cree que eso vaya a traducirse en un aumento de las llegadas en parapente ni que el fallo del Supremo haya incentivado más intentos de entrada. "Las llegadas no tienen nada que ver con la sentencia porque el Supremo no dice que quien cruce la frontera vaya a obtener una tarjeta de residencia", subraya.La resolución se limita a aclarar qué procedimiento debe aplicarse en función de las circunstancias en las que se produce la entrada. "Cuando existe un puesto fronterizo habilitado o un impedimento reconocido, puede aplicarse la expulsión en frontera -conocido como devolución en caliente-. Si no existe, debe abrirse un procedimiento de devolución -proceso más largo, con el apoyo de abogados-. Pero ese procedimiento también puede terminar con la devolución de la persona. Por tanto, no creo que pueda establecerse una relación entre este caso del parapente y la sentencia del Tribunal Supremo", concluye.
Volar en parapente, una vía extrema para cruzar la frontera que provoca la primera víctima mortal en Ceuta
Es la primera víctima mortal documentada en España de un intento de acceso por esta vía.










