El presidente Abelardo de la Espriella habla de sus apuestas económicas.Foto: Santiago Ramírez MarínResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00En su primer discurso como presidente en ejercicio, Abelardo de la Espriella comenzó a delinear lo que será su agenda económica.El mandatario se centró en tres grandes aspectos, si se quiere: política macro (que incluye temas fiscales y tributarios), energía y agro. Vamos por partes.Los aspectos macro: recorte de gasto y tributariaEn la porción económica de un discurso ampliamente centrado en seguridad y orden público, De la Espriella confirmó que expedirá prontamente un decreto de congelamiento del gasto público, en línea no sólo con lo que ha dicho en la campaña, sino también con uno de los aspectos más flacos de la ecuación fiscal del país.Sobre un punto hay consenso entre expertos y analistas: el gasto del Estado debe recortarse. Miguel Gómez, designado como ministro de Hacienda, dijo esta semana que una de las primeras medidas del nuevo Gobierno será pasar una tijera de COP 20 billones en tamaño a la chequera estatal.Parte de la discusión de sostenibilidad fiscal se dará alrededor del Presupuesto General de 2027, radicado a finales de julio por la administración de Gustavo Petro. El documento propone un monto total de COP 575,6 billones, con un faltante de COP 30,2 billones.Según explicó un exfuncionario del Ministerio de Hacienda, una de las jugadas más probables es que el Congreso rechace el monto del Presupuesto para, sobre esa base y de la mano con el nuevo Gobierno, aplicar un recorte de entre COP 15 billones y COP 20 billones.Durante la campaña, De la Espriella habló de reducciones drásticas al tamaño del Estado. La idea puede ser un atajo hacia resultados fiscales rápidos, pero su implementación choca con la realidad presupuestaria: el Estado es una estructura amplia y difícil de ajustar bajo reglas generales, como un congelamiento inmediato del gasto.Y no hay que olvidar que buena parte del gasto del Estado es inflexible (está atado a previsiones legales, derechos adquiridos, mandatos constitucionales): según cálculos del Ministerio de Hacienda y el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), los montos inflexibles representarían entre 88 % y 91,4 % del gasto total para este año.El mandatario también habló de implementar una reforma tributaria estructural. Y esta es una palabra clave, pues este tipo de proyectos llegan, más o menos, cada año y medio a la agenda legislativa, lo que habla de su poca efectividad para solucionar problemas, bueno, estructurales en los ingresos.Un anuncio concreto que no es de poca monta: se acabará el impuesto al patrimonio. Esta es una herramienta polémica, pues es vista por algunos analistas y funcionarios, como un camino de redistribución de ingresos en un sistema tributario plagado de beneficios y exenciones; pero, por otro lado, también es percibida como un castigo a la inversión.Por ejemplo, cálculos del Ministerio de Hacienda aseguran que “para 2024, dicho impuesto fue pagado por 32.397 contribuyentes, lo que implica que alrededor de 0,5 % de los declarantes del impuesto de renta de personas naturales hacen parte de los contribuyentes del impuesto al patrimonio”.El impuesto al patrimonio es defendido por organizaciones como Oxfam y por una amplia lista de académicos (nacionales e internacionales) como un instrumento efectivo y fundamental para la redistribución de la riqueza, especialmente en contextos de alta desigualdad.Pero, a la vez, también tiene detractores. José Ignacio López, presidente del centro de pensamiento económico Anif, asegura que es un impuesto nocivo para la inversión, el empleo y el crecimiento. Varios analistas coinciden en que incrementar la carga para las empresas podría tener efectos negativos sobre el conjunto de la economía. En uno de los varios intentos por incrementarlo que hizo la administración Petro, el Observatorio Fiscal de la U. Javeriana aseguró comentó que “la sostenibilidad de las finanzas públicas no solo depende del recaudo inmediato, sino de preservar las condiciones para el crecimiento, la inversión y la generación de empleo”A la vez, De la Espriella habló de respetar al Banco de la República, uno de los puntos de tensión más recurrentes en la administración Petro.Seguridad energéticaPara el posesionado presidente, la seguridad energética es un asunto de soberanía nacional. En su discurso señaló que no se puede aspirar a un futuro si se renuncia al aprovechamiento de los recursos naturales. Sobre este punto se refirió a Ecopetrol, de la que dijo que fue “depredada” durante el gobierno de Gustavo Petro,y muestra de ello es que sus utilidades pasaron de COP 33,4 billones en 2022 a 9 billones al cierre de 2025. Y, si bien las cifras son correctas, el detrás de los números es algo más complejo: bajos precios del petróleo, a pesar de que la producción nacional se ha mantenido estable; pero, a la vez, también se estableció una carga tributaria sobre el sector petrolero que impactó las utilidades de la compañía petrolera. Sólo en el primer semestre de este año, la carga impositiva (entre renta e impuesto al patrimonio) le restaron COP 1,2 billones a las utilidades de la petrolera.Su apuesta será la de fomentar la exploración y explotación de los hidrocarburos bajo, puntualiza, “estándares ambientales para un fracking responsable y sostenible”. Este será uno de los puntos de mayor debate en la agenda extractiva del nuevo Gobierno, pues las palabras fracking y sostenibilidad raramente van en la misma frase de acuerdo con una diversidad de estudios.Pero también señala que dará lugar a la transición energética con fuentes que sean más limpias, eficientes y diversas, teniendo siempre en el foco la autosuficiencia del país en esta materia. Desde Cali reconoció el considerable desafío que le espera en los primeros meses de su gobierno con el fenómeno de El Niño. Para enfrentarlo dijo que implementará regulaciones e inversiones encaminadas a evitar escenarios de racionamiento y apagones. “Fortaleceré la generación térmica, protegeré los embalses y diversificaré la matriz energética”, concluyó. Hasta un punto, es normal que los discursos tengan un aire de vaguedad en decisiones y puntos concretos. Pero aquí cabe recordar que, hasta el momento, hay más de un centenar de medidas para manejar los efectos adversos que El Niño pueda tener sobre el sistema energético. A la vez, también hay una larga lista de pedidos que gremios y analistas le hacen al nuevo Gobierno para mejorar el ecosistema energético, especialmente en lo que tiene que ver con la electricidad.El campoSobre el componente económico, De la Espriella concluyó su discurso hablándole a los campesinos de Colombia. Dijo que quienes se dedican al campo han sido abandonados y empobrecidos en un marco de violencia y falta de oportunidades financieras. Prometió que les brindará líneas de crédito, asistencia técnica, mejores vías, conectividad a internet, seguridad, presencia del estado y una comercialización justa. De nuevo, todas estas son acciones que son mucho más complejas de ejecutar que de enunciar. Y algunas de estas tienen rezagos históricos que resultarán muy difíciles (por no decir imposible) de cumplir en medio de un escenario fiscal con grandes presiones. Las vías terciarias son uno de los principales ejemplos de esto.“El programa Cosecha Solidaria, que emprendí en la pandemia, será convertido en una política de este gobierno. La Orinoquía tendrá la vocación de convertirse en una despensa mundial y motor del crecimiento económico”, puntualizó.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.Conoce másTemas recomendados:
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