Christopher Wright creía que Richard Dyson había tomado y vendido pertenencias valiosas de su colección de armas antiguas (Policía de South Yorkshire/PA)El Tribunal de Sheffield condenó a Christopher Wright a una pena mínima de 35 años de prisión por el asesinato de Richard Dyson y el ocultamiento de sus restos en un barril con concreto. Según informó The Guardian, el acusado, un agricultor de 73 años de South Yorkshire, en el norte de Inglaterra, recibió la sentencia este jueves después de que en julio fuera declarado culpable de homicidio.De acuerdo con el artículo, Richard Dyson, de 55 años, vivía en su automóvil dentro de la granja en Hoyland y realizaba trabajos para él. La investigación judicial estableció que la relación entre ambos se deterioró después de una disputa vinculada a sospechas de robo. PUBLICIDADEl granjero, coleccionista de armas antiguas, creía que Dyson había tomado algunas de sus pertenencias más valiosas y que luego las había vendido.Cuando Wright enfrentó a la víctima por esas sospechas en noviembre de 2019, se produjo una discusión que terminó con el disparo de una escopeta contra el pecho y el brazo; y acabó con la vida de la víctima, según se expuso en el proceso.Richard Dyson vivía en su automóvil dentro de la granja y la investigación judicial estableció que la relación con Christopher Wright se deterioró por sospechas de robo (Imagen Ilustrativa Infobae)Tras el homicidio, el asesino lo descuartizó y colocó sus restos en un barril que llenó con concreto, para luego dejarlo en un remolque en la casa de un vecino, al cual solicitó permiso y desconocía los sangrientos hechos. PUBLICIDADKarl Schwalbe, amigo de toda la vida del acusado, colaboró en el encubrimiento y recibió una condena de 3 años de prisión por conspiración para desviar el curso de la justicia. Ese dato formó parte de la resolución conocida después de la sentencia.En un primer momento, el caso fue tratado como persona desaparecida, ya que el cadáver permaneció oculto por más de 5 años. Aunque la Policía de South Yorkshire sabía que había estado en la propiedad de Wright en los días previos a su ausencia, no logró reunir pruebas que implicaran al agricultor.Tras el homicidio, Christopher Wright descuartizó el cuerpo de Richard Dyson, ocultó los restos en un barril con concreto y dejó el recipiente en un remolque (Imagen Ilustrativa Infobae)La causa dio un giro en julio de 2025, cuando la policía obtuvo nuevas pruebas que mostraban que Wright había contactado a un agricultor local para pedirle que almacenara un vehículo en su terreno en los días posteriores a la desaparición del hombre. A partir de ese elemento, los investigadores registraron la granja y encontraron un barril con concreto y restos humanos.PUBLICIDADDespués de las pericias, los fragmentos del cuerpo fueron identificados como los de Richard Dyson, un hallazgo que permitió avanzar con la acusación y llevar el caso a juicio.En la audiencia posterior a la sentencia, el juez Mr Justice Cotter afirmó que el condenado probablemente morirá en prisión y sostuvo que la experiencia previa como carnicero le había dado habilidades para ejecutar una acción de esa naturaleza, una observación que formó parte de los argumentos expuestos al momento de la pena.La Policía de South Yorkshire trató el caso como una desaparición durante más de 5 años hasta que en julio de 2025 nuevas pruebas llevaron al hallazgo del barril con concreto y restos humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)La hija de la víctima, Bethany Dainty, había presentado la denuncia por desaparición en los días posteriores al asesinato. En el tribunal leyó una declaración sobre las consecuencias que tuvo para la familia no conocer qué había ocurrido con su padre.PUBLICIDAD“No podía hacer el duelo porque no sabía la verdad”, expresó Dainty ante la corte y confesó que hasta conocer la verdad aún esperaba que su padre se apareciera por la puerta. El detective inspector jefe Andy Knowles destacó la fortaleza de los allegados de la víctima durante una investigación que describió como extensa, compleja y emocionalmente desgastante.