Los destinos tur�sticos menos conocidos en el Caribe, el Atl�ntico o el J�nico demuestran el valor del equilibrio entre la privacidad y el lujo.Cuando un hu�sped se aloja veinte veces en Cap Juluca, la propiedad de la marca Belmond en la caribe�a isla de Anguila, su nombre queda grabado en uno de los �rboles de la propiedad; y ya hay varios bautizados. �Qu� lleva a alguien a repetir un destino (y un hotel) dos decenas de veces? En muchos casos, la b�squeda de la privacidad, un bien cada vez m�s preciado y dif�cil de conseguir en enclaves muy bonitos pero masificados.Y es que el 73% de los espa�oles estar�a dispuesto a elegir un destino menos conocido en lugar de uno demasiado popular, seg�n datos del reciente informe Smart Summer 2026 de Skyscanner. Es decir, que tres de cada cuatro viajeros quiere sentirse �nico.Una sensaci�n com�n en islas que se salen del circuito habitual y que ofrecen ese equilibrio tan ansiado entre lujo y sosiego. En este reportaje no encontrar� Mallorca ni Ibiza ni Santorini, sino islas en el Mediterr�neo, el Caribe, el Atl�ntico o el J�nico donde las colas no existen e ir a la playa no es una odisea.La de Maundays Bay, en Anguila, es una de las playas m�s tranquilas del Caribe y es hacia donde miran todas las habitaciones de Cap Juluca. "La exclusividad no consiste �nicamente en el acceso, sino en la excepcionalidad que supone disfrutar de una belleza tan extraordinaria sin aglomeraciones", dice Eleonore Astier-Petin, Area general manager Caribbean de Belmond.La directiva a�ade: "Cuando la vida isle�a parece regirse menos por la urgencia y m�s por la luz, el clima y la naturaleza crean una forma de lujo poco com�n en la actualidad: la opci�n de desacelerar". Es lo que consigue una clientela "experimentada y exigente que busca una experiencia caribe�a m�s serena y refinada".Muchos de esos hu�spedes combinan su viaje a Anguila con un trayecto de 20 minutos en barco a la vecina Saint Martin (a la que llegan vuelos directos desde Par�s v�a Air France), donde la marca de lujo de LVMH tambi�n tiene otra propiedad: La Samanna. Aqu�, como afirma Astier-Petin, la sensaci�n de exclusividad se mantiene porque "las experiencias no est�n enfocadas al turismo masivo, sino a la personalizaci�n y al cuidado de cada detalle".Y siempre con el cron�metro al ralent�: "La vida en una isla invita naturalmente a adoptar un ritmo m�s pausado, una aut�ntica forma de entender el arte de vivir. Los d�as transcurren entre paseos al amanecer, largos almuerzos junto al mar, experiencias de bienestar y espectaculares atardeceres, permitiendo a los hu�spedes reconectar consigo mismos a su ritmo".Ejemplo espa�olEn Espa�a tambi�n existen islas a�n no ultrajadas, pero hay que viajar hasta las ant�podas patrias, en Canarias, y en concreto hasta una a la que no hay vuelos directos desde la Pen�nsula: El Hierro. Esta inaccesibilidad es aplaudida por el Hotel Puntagrande, uno de los pocos de la isla y con una vista privilegiada al Atl�ntico por su ubicaci�n sobre una lengua de roca volc�nica."La verdadera desconexi�n no consiste en alejarse del mundo, sino en volver a encontrarse con uno mismo. El Hierro nunca ha querido competir con las grandes islas. Su mayor riqueza es precisamente haber sabido conservar su identidad. Aqu� no vienes a correr de una atracci�n a otra ni a buscar el mejor sitio para hacer una fotograf�a, sino a escuchar el mar, a caminar entre volcanes y bosques, a saludar a la gente por la calle y a descubrir una isla que sigue siendo aut�ntica", explican sus propietarios Davide y Paula Nahmias.Ambos se�alan el cambio de rumbo que est� viviendo el turismo: "Durante a�os parec�a que el �xito de un destino se med�a por el n�mero de visitantes. Hoy, cada vez m�s personas buscan justo lo contrario: tranquilidad, autenticidad y lugares donde todav�a sea posible emocionarse con cosas sencillas". Y si uno puede enjugarse las l�grimas sin la muchedumbre alrededor, mucho mejor, como sucede en estas seis islas secretas:El otro CaribeSaint Martin, en el Caribe y con vuelo directo desde París vía Air France, ofrece senderismo, boutiques en la ciudad de Marigot, restaurantes en Grand Case y baños en Baie Longue, la playa más virgen de la isla y en la que se ubica La Samanna, a Belmond Hotel, donde se baja de la habitación a la arena y se puede disfrutar de una cata privada en La Cave, la bodega más antigua del Caribe. Entre sus restaurantes tiene desde la sofisticada cocina franco-caribeña de L'Oursin (el más romántico de Saint Martin, con vistas panorámicas al atardecer) hasta la auténtica gastronomía italiana de La Spiaggia.Sin odiseas tur�sticasEn Anguila, a tan solo 20 minutos en barco de Saint Martin, Belmond tiene el hotel Cap Juluca, donde cada suite tiene sus propias hamacas asignadas en la arena. Si se cansa de disfrutar de una de las mejores playas del Caribe, puede hacer una cata de ron, reservar en Cap Juluca Spa by Guerlain, un exclusivo santuario de bienestar frente al mar que ofrece tratamientos exclusivos del resort (entre ellos el tratamiento Ocean Vibes) o descubrir una nueva afición como Fishing on the Rocks junto al pescador local Shawn. A la hora de cenar, reserve en Pimms o en Uchu, el único restaurante peruano de Anguila.La menos visitadaEl Hierro, la isla más occidental de Islas Canarias, es la menos visitada del archipiélago. Un privilegio para recorrer despacio sus miradores, bañarse en una piscina natural y disfrutar de la gastronomía local y de los vinos herreños. Es lo que recomiendan hacer a sus huéspedes los dueños del Hotel Puntagrande, levantado desde 1830 en una lengua de roca volcánica y uno de los mejores puntos de la isla para ver el atardecer frente al Atlántico con una copa de vino. Después, puede cenar en su recién estrenado restaurante y alojarse en una de sus cinco habitaciones.La privacidad m�xima en el �ndicoLos resorts de Maldivas suelen estar cada uno en una isla, pero existe la cuadratura del círculo: tener una isla privada solo para usted. Es la filosofía de Four Seasons Private Island at Voavah, que se alquila al completo y está formado por una villa de playa de cinco dormitorios y otra sobre el agua de dos. Con seguridad 24 horas, el servicio le organizará cenas en bancos de arena, excursiones a bordo de un yate privado, buceo y 'snorkel' entre mantarrayas y tortugas, clases de yoga o tratamientos de spa.Escenario de cineLa recién estrenada 'La Odisea', de Christopher Nolan, se rodó, entre otros destinos, en Malta. El archipiélago es un destino concurrido, pero hay un reducto más tranquilo, donde los propios malteses se escapan: Gozo. La isla tiene su centro de gravedad viajera en la cueva de Ta'Mixta, situada sobre la célebre playa de arena rojiza de Gozo. El destino también tiene grutas marinas o templos megalíticos como Ggantija, entre las construcciones exentas de piedra más antiguas del mundo. Para alojarse, Kempinski Hotel San Lawrenz Gozo Malta, uno de los más exclusivos.Grecia sin prisasEn griego, "Agali, agali" significa despacio, sin prisas. De ahí tomó su nombre Agali Hotel, ubicado en la isla griega de Paxox. Este miembro de Domes Resorts formado por bungalows de piedra construidos como si fuera un anfiteatro es un buen punto de partida para ver el espectáculo de paisaje, arquitectura y gastronomía de una de las islas más discretas del mar Jónico. En barco puede llegar a cuevas marinas y a calas de difícil acceso por tierra mientras los turistas guardan cola en otras islas griegas más populares como Mykonos o Santorini.