La caída del expresidente peruano Pedro Castillo en diciembre de 2022 desencadenó una de las mayores crisis internacionales de América Latina en las últimas décadas, en la que México decidió participar directamente con calificativos a funcionarios peruanos y la decisión de apoyar al mandatario señalado (y ahora sentenciado) por intentar ejecutar un golpe de Estado.
A continuación, los momentos clave de este enfrentamiento diplomático, marcado por expulsiones, juicios, rupturas de relaciones y una negociación para reanudar el vínculo.
-7 de diciembre de 2022: El autogolpe frustrado y la captura. Pedro Castillo anunció en televisión la disolución del Congreso, la imposición de un toque de queda y un gobierno por decreto. Al no recibir respaldo de las Fuerzas Armadas ni policiales, el Congreso lo destituye por “incapacidad moral” y jura Dina Boluarte como presidenta.
Castillo fue arrestado por la policía en Lima mientras se trasladaba en auto con su familia hacia la embajada de México para solicitar asilo político.
-10 de diciembre de 2022: El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), califica la destitución de Castillo como un “golpe blando” de las élites. La cancillería peruana denuncia estas palabras como “injerencistas”, mientras que el canciller de México, Marcelo Ebrard, defiende el derecho tradicional de asilo e inicia gestiones para proteger al mandatario depuesto.











