No es que no sepan desprenderse, sino que piensan en términos de “por si acaso”. Diversos hábitos de las personas nos dan una mejor idea de cómo son en realidad y de lo que esconde su personalidad. Así como hay quienes conservan recibos o tickets de compras pasadas porque tienen necesidad de control y se sienten más seguras para luego presentar un reclamo, también están los que se niegan a botar cajas, bolsas o empaques para “usarlos luego” y no porque sean desordenados, sino que buscan un control preventivo. En esa línea, la psicología se encargó de analizar otra situación cotidiana: qué significa que algunos guarden tápers o botellas de plástico que llegan en el delivery “por si acaso”. Los expertos coinciden en que presentan aversión al desperdicio y un sentido práctico de utilidad futura. Aquí te brindo más detalles para que entiendas mejor a tu mamá o hagas un autoanálisis. MIRA TAMBIÉN¿Qué significa para la psicología guardar tápers o botellas de plástico “por si acaso”?Guardar recipientes o tapers de plástico en casa refleja una mentalidad de prevención, control y ahorro. La psicología asocia este hábito cotidiano con la mentalidad de “por si acaso”, la aversión al desperdicio y un sentido práctico de utilidad futura, sin que signifique necesariamente un problema de acumulación. La psicóloga Leticia Martín Enjuto explicó a ‘Cuerpomente’ qué se esconde tras este comportamiento que para muchos parece dependencia, pero que podría ser previsibilidad y una alta sensibilidad emocional. “Quienes conservan objetos de este tipo suelen proyectarse constantemente hacia escenarios futuros, imaginando posibles situaciones donde aquello que hoy parece inservible podría volver a tener utilidad. No se trata únicamente de acumular, sino de reducir la incertidumbre que produce la posibilidad de necesitar algo y no tenerlo”, dijo. Guardar envases responde al deseo de estar preparado ante una necesidad futura sin gastar de más. (Foto: SHVETS production / Pexels) Esta conducta no solo responde a una forma de pensar específica, sino que es un mecanismo psicológico “estrechamente relacionado con la percepción del riesgo y la anticipación”. Según expone la psicóloga, “algunas personas experimentan mayor incomodidad ante la idea de perder oportunidades o enfrentarse a situaciones imprevistas sin recursos disponibles. Guardar objetos se convierte, en cierto modo, en una estrategia silenciosa para aumentar la sensación de seguridad”.¿Qué rasgos de personalidad comparten quienes guardan tápers o botellas de plástico “por si acaso”?Mentalidad preventiva: guardar envases responde al deseo de estar preparado ante una necesidad futura sin gastar de más.Apego funcional: a diferencia de coleccionar arte o objetos sentimentales, el valor del táper es estrictamente utilitario.Control de recursos: quienes los organizan sienten satisfacción al saber que poseen recursos disponibles para resolver situaciones cotidianas de inmediato.Todos alguna vez hemos guardado objetos que aparentemente son inútiles con la esperanza de poder reutilizarlos en un futuro. (Foto: SHVETS production / Pexels) Los expertos destacan que este hábito también se puede volver preocupante cuando la persona desarrolla un apego excesivo, es decir, si tirar un recipiente roto o manchado genera ansiedad o malestar intenso, ya que el vínculo pasó de ser útil a emocional. Además, hay que considerar una saturación del espacio porque acumular más de los que razonablemente se usan convierte la prevención en desorden visual u obstrucción del hogar.Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.SOBRE EL AUTORPeriodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).