La creciente actividad del volcán de Fuego durante estos días en Guatemala ha provocado el actuar de las autoridades para prevenir riesgos, además de generar preocupación e incertidumbre entre la población.
Desde que la actividad volcánica comenzó el pasado 3 de agosto, las autoridades se han movilizado a diferentes comunidades aledañas para evacuar a la población ante el riesgo de lahares, caída de material piroclástico y ceniza.
Aunque las autoridades han dicho que la fase eruptiva del volcán de Fuego ha vuelto a la normalidad y que muchas personas regresaron a sus hogares, algunos usuarios han comparado este hecho con la tragedia ocurrida el 3 de junio del 2018.
Hace ocho años, el volcán de Fuego protagonizó, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, una de las peores catástrofes naturales, en la que una fuerte erupción causó varios fallecidos y desaparecidos.
Erupción del 2026










