Imagen de archivo de una zona acordonada por la policía en Guayaquil. REUTERS/Vicente Gaibor del PinoLa sucesión de ataques armados con múltiples víctimas en Guayaquil sumó un nuevo episodio la noche del jueves 6 de agosto. Cuatro jóvenes murieron tras un atentado perpetrado frente a un local de comidas ubicado en la intersección de la avenida Domingo Comín y la calle Ernesto Albán, en el sur de la ciudad, donde un grupo de hombres armados abrió fuego contra varias personas que permanecían reunidas en el exterior del establecimiento.La balacera se produjo en un sector comercial que aún registraba movimiento cuando los atacantes llegaron y dispararon de forma reiterada antes de escapar. El estruendo de las detonaciones provocó que clientes, transeúntes y comerciantes buscaran refugio, mientras varias personas quedaron tendidas sobre la calzada. Los primeros reportes policiales señalan que en la escena fueron efectuados más de cincuenta disparos, una cifra que da cuenta de la violencia con la que fue ejecutado el ataque.PUBLICIDADTres de las víctimas fallecieron en el lugar, mientras que una cuarta murió posteriormente debido a la gravedad de las heridas. Otras personas alcanzadas por los disparos fueron trasladadas a diferentes centros de salud. Hasta la mañana de este viernes las autoridades no habían confirmado el número definitivo de heridos ni su evolución médica.Las víctimas mortales tenían entre 22 y 26 años. La Policía trabaja en la identificación plena de cada una de ellas y en la reconstrucción de sus últimos movimientos para determinar si el ataque estaba dirigido contra una persona específica o si todas fueron objetivo de la agresión. Esa información será contrastada con entrevistas a familiares, testigos y registros de videovigilancia obtenidos en los alrededores del lugar.PUBLICIDADTras la masacre, unidades de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) cercaron el perímetro durante varias horas para levantar indicios balísticos, documentar la escena y recopilar evidencia que permita establecer la dinámica del atentado. Entre los elementos que analizan los investigadores figuran la trayectoria de los proyectiles, el tipo de armas utilizadas y la posible participación de más de un vehículo en la huida de los responsables.Hasta el momento no se han reportado personas detenidas. Tampoco la Policía ha informado oficialmente sobre una motivación concreta, aunque la modalidad del ataque —sicarios que irrumpen en un sitio público, disparan repetidamente y abandonan el lugar en pocos segundos— coincide con otros asesinatos atribuidos a organizaciones criminales que disputan el control territorial en Guayaquil.PUBLICIDADLa avenida Domingo Comín y los barrios del sur de la ciudad han sido escenario recurrente de hechos violentos durante el último año. En esa zona confluyen corredores urbanos utilizados por distintas estructuras delictivas para movilizarse entre sectores estratégicos de la ciudad, una realidad que ha incrementado la presencia policial, aunque sin impedir que continúen registrándose atentados de alto impacto.La nueva masacre se produce en un contexto de deterioro sostenido de la seguridad en la Zona 8. (Machala Móvil)La nueva masacre se produce en un contexto de deterioro sostenido de la seguridad en la Zona 8, integrada por Guayaquil, Durán y Samborondón. Aunque el Gobierno mantiene vigente la declaratoria de conflicto armado interno y ha reforzado la presencia de militares y policías en varios puntos de la provincia del Guayas, los ataques con armas de fuego continúan afectando espacios públicos, establecimientos comerciales y zonas residenciales.PUBLICIDADDurante las últimas semanas, la ciudad ha registrado varios asesinatos múltiples y atentados ejecutados a plena luz del día o en lugares concurridos, reflejando la persistencia de la violencia asociada a las disputas entre organizaciones dedicadas al narcotráfico, las extorsiones y otros mercados ilícitos. Los investigadores consideran que estas estructuras recurren cada vez con mayor frecuencia a acciones de alto impacto para eliminar rivales, enviar mensajes a grupos contrarios o consolidar su control sobre determinados territorios.La Fiscalía y la Policía mantienen abierta la investigación para establecer quiénes participaron en el ataque y cuál fue el móvil. Las pericias balísticas, los videos de cámaras de seguridad y los testimonios recogidos en las primeras horas posteriores a la masacre serán determinantes para identificar a los responsables y esclarecer uno de los ataques más letales registrados esta semana en Guayaquil.PUBLICIDAD