Durante la noche del pasado jueves 6 de agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 15% y un sistema de precios mínimos a las importaciones de polisilicio, un insumo para la fabricación de paneles solares y conductores, al considerar que esas importaciones representan una amenaza.
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, aunque la proclamación del mandatario republicano no menciona expresamente a la República Popular China, la decisión se produce en un contexto en que la nación asiática domina la producción mundial de polisilicio y buena parte de la cadena de suministro de paneles solares.
Esto se debe a que el polisilicio es una forma ultrapura de silicio, compuesta por pequeños cristales unidos, que funciona como materia prima fundamental para fabricar las obleas de los paneles solares fotovoltaicos y los microchips de la industria electrónica; aunque ambién se utiliza en la producción de semiconductores a escala internacional.
Frente a este escenario, la Casa Blanca afirmó que la medida del presidente Donald Trump busca reducir la dependencia de proveedores extranjeros de materiales estratégicos, fortalecer la capacidad manufacturera de los Estados Unidos y garantizar el abastecimiento de industrias vinculadas a la energía y las tecnologías avanzadas.










