Un tribunal de apelaciones ha dictaminado este viernes que las obras de construcción del Salón de Baile que el presidente Donald Trump está llevando a cabo en la Casa Blanca deben detenerse hasta que obtenga el permiso del Congreso de Estados Unidos.
“La decisión de construir o no un gran salón de baile corresponde al Congreso, y no es asunto de la autotutela del Ejecutivo”, escribe el tribunal.
El Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia de EEUU respalda de esta forma el fallo que ya emitió un juez federal hace cuatro meses y dictamina que el Congreso es el órgano que tiene el control sobre la financiación del desarrollo en la Casa Blanca y que no había autorizado el proyecto de Trump.
“Cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario de la Casa Blanca”, según los jueces.
El fallo entrará en vigor en 14 días para permitir que la Casa Blanca pueda apelar ante el Tribunal Supremo.











