El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, y la exdiputada de la oposición, Dinorah Figuera, asisten a la sesión inaugural del diálogo nacional en Caracas, Venezuela, el 6 de agosto de 2026. REUTERS/Leonardo Fernandez ViloriaTribunal Supremo de Justicia (TSJ) en noviembre y Consejo Nacional Electoral (CNE) en diciembre. Ese sería parte del cronograma del proceso de negociación que inició formalmente este jueves 6 de agosto en Caracas, según la jefa de la delegación de la oposición, Dinorah Figuera.El sábado primero de agosto los representantes del gobierno chavista y la oposición presentaron la agenda que guiará las conversaciones, la cual consta de tres puntos: atención a las víctimas del doble terremoto del 24 de junio, fortalecimiento de la democracia, y derechos y garantías políticas.Aunque no han ofrecido mayores detalles sobre el temario, Figuera ya le puso fecha a una cuestión clave: La renovación del TSJ y el CNE, instituciones controladas por el oficialismo que ejercieron un rol fundamental en el fraude electoral denunciado por la oposición el 28 de julio de 2024, cuando proclamaron ganador a Nicolás Maduro sin publicar las actas de escrutinio que sustentaran el resultado.PUBLICIDADEn la actualidad, los poderes Judicial y Electoral están siendo presididos por dos ex dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Ambos totalmente identificados con Maduro y su esposa Cilia Flores, hoy presos en Nueva York tras ser capturados por fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero.El Parlamento encabezado por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, había iniciado la discusión para reformar el TSJ. De hecho, aprobó una ley que redujo de 32 a 20 el número de magistrados que conforman la Sala Plena. Sin embargo, el debate se paralizó y ahora ese asunto se trasladó a la instancia de negociación, que promueve el Departamento de Estado.PUBLICIDAD“Estas conversaciones directas representan una oportunidad única. Aplaudimos los esfuerzos destinados a atender las necesidades urgentes de las personas afectadas por los terremotos del 24 de junio, ampliar las libertades políticas y avanzar hacia un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano”, declaró el portavoz del despacho de Marco Rubio en el marco del primer intercambio presencial en Caracas entre chavistas y opositores.El secretario de Estado, Marco Rubio, ha manifestado su apoyo al proceso de negociación, señalando que Estados Unidos se involucrará en este esfuerzo. REUTERS/Kevin LamarqueSi el refrescamiento de estos organismos pavimenta el camino hacia las elecciones, luego tocará definir quiénes pueden transitar la ruta. La oposición incluye entre sus reclamos levantar las inhabilitaciones políticas que afectan a figuras como María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, permitir el retorno de los exiliados y revertir los fallos judiciales que arrebataron a los partidos sus símbolos.PUBLICIDADLas partes anunciaron que se mantendrán en sesión permanente hasta el miércoles 12 de agosto y se comprometieron a desarrollar una “negociación de buena fe” con “reconocimiento y respeto recíproco”, algo que prácticamente jamás ha existido entre estos dos adversarios políticos en los últimos 27 años.“Nueva fase de diálogo entre venezolanos. Entendimientos y encuentros para atender los problemas y asuntos prioritarios del pueblo. La prosperidad de Venezuela es nuestra gran coincidencia”, expresó el diputado y miembro de la delegación oficialista Jorge Arreaza, dando la bienvenida al enésimo intento de negociación entre chavistas y opositores, aunque este proceso tiene un factor que lo distingue de los anteriores: la participación directa de Washington.PUBLICIDAD