Victoria Villarruel volvió a tensar la relación con el Gobierno al responderle al canciller Pablo Quirno, quien le había pedido que diera un paso al costado y la acusó de buscar desestabilizar a la gestión de Javier Milei. “Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí”, sostuvo la vicepresidenta, quien además volvió a referirse a la frase en la que había expresado su “genuina preocupación” por el “estado” del Presidente y aclaró que no estaba haciendo referencia a su salud mental. Las declaraciones de Villarruel se produjeron este jueves al mediodía, poco antes del inicio de la sesión del Senado sobre la ley de propiedad privada. La vicepresidenta, que quedó como cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Milei al exterior, había participado de una misa en la Catedral Metropolitana por el nuevo nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, y fue abordada por los periodistas al salir. Le preguntaron si tiene "tiene miedo de que el Gobierno no la deje estar cerca del Papa" y Villarruel sostuvo: "Va a ser todo lo que quiera Dios, así que no estoy muy preocupada por esa situación. No creo que haya problemas".

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