Rosalía salió a saludar a una multitud de seguidores en las calles de Buenos Aires luego de su último show en el Movistar Arena, en la noche del jueves 8 de agosto y frenó el tránsito de dos importantes avenidas porteñas.Luego de presentarse en Argentina con su gira Lux, con cuatro funciones en el estadio ubicado en el barrio de Chacarita, la cantante española se despidió del público y extendió los festejos con los fans que la esperaban en las inmediaciones del recinto.La artista detuvo el vehículo que la transportaba en dos ocasiones. En la primera, cerca del Movistar Arena, se asomó por el techo corredizo del auto para agradecer con los brazos abiertos el afecto de la gente, que la ovacionaba al ritmo de “Ole, ole, Rosi”.Incluso, una usuaria de Instagram (@carolinatulia) grabó el momento en que llegó a tomarle la mano a Rosalía y la artista se la sostuvo por un largo tiempo. Los saludos continuaron más tarde en el carril del Metrobus sobre la avenida Juan B. Justo, cerca de su cruce con Corrientes, donde volvió a frenar para reencontrarse con más de cincuenta fanáticos que corrieron hacia ella. Estas postales contrastan con la tensión de semanas atrás, luego de la controversia generada cuando la artista reposteó en Instagram un video con un mensaje calificado como "antiargentino" tras la final del Mundial 2026. Sin embargo, la catalana pidió disculpas en sus redes sociales y durante sus shows en el país, donde reiteró su afecto por el público local.En su último show en Argentina, Rosalía invitó a Taichu, que sorprendió con una fuerte confesión sobre su exTaichu fue la cuarta invitada del último show de Rosalía en el Movistar Arena. Luego de Ángela Torres en la primera noche, Lali Espósito en la segunda y La Joaqui el martes, ahora fue el turno de la cantante de 25 años de pasar por el “Confesionario” “Yo hace tres o cuatro años estaba saliendo con un cordobés divino, un diamante. Un amor el tipo”, arrancó relatando Taichu con su característica simpatía. Luego, la cantante de "S.O.S" reveló que en el medio conoció a otro joven que le atrajo más.“Un día me cruzo a un bandido. Lo miré y dije 'he is completely my type(este es mi tipo)'. Sabía que era una red flag viva pero bueno, una, ciega. Como te imaginarás la cosa con el cordobés no prosperó, se disolvió, porque me distraje con el otro”, siguió relatando.En ese sentido, recordó: “Este bandido fantasma me tenía la primera semana diciéndome 'mi amor' y en la segunda semana se instaló en mi casa ya. Muy intensa la cosa".Así Taichu contó el principio del fin con "su perla" causando sorpresa en la española: “Para ese entonces yo sigo con el man, me voy de gira y le dejo mi casa para que me la cuide. Y le dejo a mi gata”.“Cuando vuelvo, a mi casa, le traje regalos. Y en ese reencuentro me encuentro con ropa que no era mía, en mí casa”, destacó.Luego, le hizo una pregunta directa a Rosalía: “Para vos, ¿cuál es la peor prenda que podés encontrar en tu casa que no sea tuya?”.“Una tanga”, lanzó la cantante de "Despechá" mientras Taichu le daba la razón.Y continuó con el remate de la historia: “Las vueltas de la vida. Me voy a hacer las uñas un día y mi manicurista me cuenta que tenía una clienta que conocía mi casa, mi gato, mi cama, mi ropa…”“Yo cómo '¿cómo, si yo no la invité. Claro, debe haber sido mi perla”, cerró el relato.
Rosalía saludó a una multitud de fans en la calle y frenó el tránsito tras su último show en Buenos Aires
La española detuvo su auto dos veces para despedirse de la gente.Selló la reconciliación con el público, luego de la polémica del Mundial 2026.













