La Junta de Paz de Donald Trump, creada para supervisar la reconstrucción de Gaza, ha adjudicado su primer contrato de construcción en el territorio devastado tras casi tres años de guerra: un proyecto para construir un puesto militar rudimentario con capacidad para 150 personas, destinado a albergar tropas marroquíes, según ha informado a The Guardian una fuente conocedora del contrato.
El contrato, que aún no se ha formalizado, fue adjudicado a Arkel International, una empresa con sede en Louisiana (Estados Unidos) que ya ha trabajado con el Gobierno estadounidense en países como Irak.
En un correo electrónico, un funcionario de la Junta de Paz (presidida por el presidente de EEUU) afirmó que el organismo y un grupo de tecnócratas palestinos designados para supervisar Gaza “se encuentran en las etapas finales de la preparación de varias adjudicaciones de contratos. Ninguno se ha formalizado aún”. El grupo tecnócrata al que se refiere es el Comité Nacional para la Administración de Gaza, formado a principios de este año y supeditado a la Junta.
El funcionario escribió en ese email: “Un posible contrato se refiere a instalaciones para apoyar a la Fuerza Internacional de Estabilización, que contribuirá a la implementación de los acuerdos de seguridad y gobernanza de la hoja de ruta”. Esa hoja de ruta es el plan de 20 puntos diseñado por el equipo de Trump y aceptado por Israel y Hamás en octubre de 2025. El funcionario agregó: “Este contrato será uno de los muchos que son esenciales para el futuro de Gaza”.












