Tomás Guaricuyú es jefe de operaciones en la industria química (Foto: Movant Connection)“Hoy entre el 70 y el 80% es directa o indirectamente importado”. Con esa dependencia, Tomás repasa cómo la gestión de compras y el abastecimiento en la industria química se sostienen en el conocimiento profundo de procesos, proveedores y contexto internacional, y cómo la apertura comercial cambió las reglas de juego para un sector con opciones de mercado históricamente limitadas.Aunque en papel el cambio pueda parecer brusco, compras ya estaba metido en la operativa diaria: había contacto permanente con producción, logística, ventas y finanzas. Eso ayudó a agilizar el proceso desde el primer día, aunque después hubo que ir puliendo muchos detalles en el camino, porque cada área productiva tiene sus propias particularidades y sus propios tiempos.PUBLICIDAD Entender el para qué y el por qué de una compra permite asegurar un correcto abastecimiento y tomar mejores decisiones. Muchas veces no se cuenta con toda la información necesaria, así que interiorizarse en los procesos da más herramientas para negociar bien, elegir la calidad adecuada y anticipar detalles que un simple pedido por correo no llega a transmitir del todo.En cuanto a procesos no hay grandes diferencias: comprar tiene su lógica en cualquier rubro. Lo que cambia son las especificaciones y las normativas que hay que cumplir en cada caso. Lo que más ayuda es la voluntad de interiorizarse y aprender del sector, entendiendo para qué se compra cada insumo.PUBLICIDADHay diferencias, aunque no son drásticas. No es lo mismo comprar un envase que solo se va a rellenar que una materia prima que se va a mezclar con otras, donde la calidad, la forma y el almacenamiento son determinantes. Si eso no se cumple, puede haber un problema en la producción. Por eso hay que asegurarse de que el proveedor esté validado y certificado, y de que se cumplan los procesos internos, previendo todo desde el arranque de la compra.Hoy entre el 70 y el 80% es directa o indirectamente importado. Durante muchos años las limitaciones no permitieron desarrollar variantes locales, así que mirar afuera fue casi la única opción. China es hoy un mercado importante, junto con Europa, Estados Unidos y los países limítrofes. La flexibilización ayudó a que la industria química local crezca y a que surjan más fabricantes nacionales, lo que amplía las opciones a la hora de comprar.PUBLICIDAD"Antes, con las limitaciones para operar, los precios eran totalmente desmedidos y sin ninguna lógica", recalca Tomás (Foto: Shutterstock)La flexibilización ayudó muchísimo. Antes, con las limitaciones para operar, los precios eran totalmente desmedidos y sin ninguna lógica, y los tiempos de abastecimiento se estiraban, porque al no tener un mercado local desarrollado la alternativa seguía estando afuera. Hoy esa situación cambió y sigue cambiando, aunque fueron años bastante complejos para todo el sector.Es clave, sobre todo porque en muchas estructuras el comprador no tiene tiempo de salir a validar lo que le llega. Contar con fuentes especializadas ayuda a entender qué pasa afuera y localmente, y a chequear si un aumento de flete o de petróleo responde a una causa real o no. Antes esa información no circulaba con la misma rapidez ni con la misma facilidad de acceso que hoy.PUBLICIDAD
Comprar afuera, decidir adentro: la gestión del abastecimiento en la industria química
Tomás Guaricuyú, jefe de operaciones en la industria química, explica cómo la apertura comercial cambió el abastecimiento y la forma de comprar en un sector con alta dependencia de insumos importados






