El eclipse solar total del 12 de agosto convertirá durante unos instantes el día en noche en una franja de España situada en la alineación exacta entre el Sol, la Luna y la Tierra. El fenómeno se producirá cuando el Sol esté próximo a ponerse, aunque la hora y la duración concretas dependerán del lugar de observación. Pedro Duque, astronauta, exministro de Ciencia y presidente de HispaSat, ha explicado en RNE que algunas zonas españolas podrán contemplar la totalidad, mientras que desde otros puntos del mundo el eclipse será parcial. La clave del fenómeno estará en una coincidencia geométrica poco habitual. Según detalló Duque en el informativo 24 Horas de RNE, "lo que va a pasar físicamente es que en el giro de la Luna alrededor de la Tierra y la Tierra alrededor del Sol en diferentes planos se dará la casualidad de que el Sol, la Luna y una serie de sitios de España estarán exactamente en la misma línea". Esa alineación permitirá que la Luna oculte completamente el disco solar desde determinados lugares. La experiencia será distinta fuera de esa estrecha zona de totalidad. "En muchas otras áreas del mundo podrán ver con sus correspondientes gafas si no es total por lo menos cómo la Luna tapa gran parte del Sol, pero no será noche durante el día", señaló Pedro Duque. Además, el tiempo durante el que el Sol permanecerá completamente oculto tampoco será idéntico en todos los puntos: "El máximo será de 2 minutos y algo más y si uno está muy al borde puede que dure bastante poco". Las nubes no evitarán la oscuridad Las condiciones meteorológicas tendrán un papel decisivo para quienes quieran observar directamente el eclipse total del 12 de agosto. Duque destacó que el principal inconveniente será la presencia de nubosidad en la dirección en la que se encuentre el Sol cuando llegue el momento del fenómeno. "Lo importante es que no haya nubes hacia el área donde se pone el Sol", explicó el astronauta durante su intervención en la radio pública. Un cielo despejado permitirá apreciar mejor cómo la Luna avanza sobre el disco solar hasta cubrirlo por completo en las zonas favorecidas por la alineación. Sin embargo, la presencia de nubes no impedirá que se perciba uno de los efectos más llamativos del eclipse. La disminución repentina de la luz ambiental seguirá siendo evidente incluso cuando la nubosidad dificulte o impida observar directamente el Sol. Por ese motivo, Duque subrayó que el oscurecimiento será perceptible independientemente de que las condiciones del cielo sean perfectas. "Pero aunque haya nubes, se hará de noche durante el día", afirmó. El eclipse solar de España del 12 de agosto ofrecerá así una experiencia diferente según la ubicación y la meteorología: la visión directa dependerá de encontrar un horizonte despejado, pero la llegada de la oscuridad será uno de los rasgos que podrán advertirse incluso bajo un cielo cubierto. El eclipse solar total del 12 de agosto convertirá durante unos instantes el día en noche en una franja de España situada en la alineación exacta entre el Sol, la Luna y la Tierra. El fenómeno se producirá cuando el Sol esté próximo a ponerse, aunque la hora y la duración concretas dependerán del lugar de observación. Pedro Duque, astronauta, exministro de Ciencia y presidente de HispaSat, ha explicado en RNE que algunas zonas españolas podrán contemplar la totalidad, mientras que desde otros puntos del mundo el eclipse será parcial.