Las autoridades tailandesas tratan de esclarecer qué ocurrió antes del que ya se ha convertido en uno de los tiroteos escolares más graves registrados en el país en los últimos años. Un estudiante de 14 años abrió fuego este viernes en la escuela Debsirin Nonthaburi, situada a las afueras de Bangkok, y provocó una tragedia que comenzó, según las primeras pesquisas, varias horas antes en la casa donde vivía con sus abuelos. El ataque se produjo durante la mañana del 7 de agosto en este conocido centro educativo de la provincia de Nonthaburi, al norte de la capital tailandesa. El adolescente disparó dentro de las instalaciones y mató a tres profesores y tres estudiantes, además de causar numerosos heridos. Los servicios de emergencia atendieron a víctimas con lesiones en distintas partes del cuerpo y algunas tuvieron que ser trasladadas al hospital en estado grave. Imágenes del exterior de la escuela donde se ha producido el tiroteo (Fuente: EFE) Los momentos posteriores estuvieron marcados por el miedo y la confusión. Vídeos grabados desde las aulas mostraron a estudiantes refugiados bajo los pupitres mientras se escuchaban disparos en las proximidades. Otros alumnos consiguieron abandonar el recinto con ayuda de trabajadores del colegio. Un estudiante de 18 años contó a los medios locales que inicialmente pensó que las detonaciones eran petardos, hasta que comenzaron a repetirse. Primero escuchó varios disparos, después unos instantes de silencio y, finalmente, nuevas ráfagas. La investigación adquirió una dimensión todavía más grave cuando los agentes acudieron al domicilio en el que residía el sospechoso. La policía encontró allí los cadáveres de sus dos abuelos, de 73 y 74 años, y comenzó a trabajar con la hipótesis de que el adolescente los había asesinado antes de desplazarse hasta el instituto. TE PUEDE INTERESAR El hombre fue localizado sin vida en la cocina de la vivienda, mientras que la mujer se encontraba en su cama, en la segunda planta. Las primeras pruebas apuntan a que el menor habría utilizado una pistola de nueve milímetros perteneciente a su abuelo para cometer los asesinatos y posteriormente habría llevado esa misma arma al colegio. Las autoridades continúan investigando cómo pudo hacerse con ella y reconstruyendo el orden exacto de los acontecimientos. La policía también trata de averiguar por qué el adolescente vivía con sus abuelos en lugar de con sus padres. Por ahora, los investigadores no han establecido públicamente un motivo que permita explicar los asesinatos familiares ni el posterior ataque contra profesores y compañeros. Uno de los hallazgos que más interés ha despertado durante la investigación apareció precisamente en la vivienda familiar. Los agentes encontraron un ordenador de sobremesa que contenía varios vídeos relacionados con tiroteos masivos cometidos en otros países, un material que ahora está siendo analizado para determinar si existe alguna relación con la preparación del ataque. El autor también ha fallecido Según las informaciones difundidas por medios tailandeses, en el equipo había cinco vídeos sobre este tipo de masacres y el historial de visualización se remontaba al 30 de julio, poco más de una semana antes del tiroteo. Los investigadores estudian la posibilidad de que el menor hubiera consultado ese contenido para conocer cómo se habían desarrollado otros ataques similares. La existencia de esos archivos, sin embargo, no permite establecer por sí sola cuál fue la motivación del adolescente. Las autoridades continúan examinando sus dispositivos y sus movimientos durante los días anteriores para averiguar si existió una planificación previa y qué pudo desencadenar la violencia. Las primeras informaciones sobre lo ocurrido dentro del colegio también fueron contradictorias. Inicialmente se indicó que el sospechoso había muerto después de dispararse, pero posteriormente las autoridades comunicaron que había sido encontrado con signos vitales y trasladado al hospital en estado crítico. Uno de los trabajadores de emergencias explicó a Reuters que el equipo encontró al adolescente desplomado después de haberse disparado en el lado derecho de la cabeza. Al comprobar que todavía presentaba signos de vida, los sanitarios lo colocaron rápidamente en una camilla y comenzaron las maniobras necesarias para trasladarlo al hospital. Informaciones posteriores señalaron que terminó falleciendo a consecuencia de las heridas. Las armas, de nuevo en el foco El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, lamentó públicamente lo sucedido y calificó el ataque de "horrible". Mientras tanto, numerosos padres se desplazaron hasta el colegio después de conocer las primeras noticias. Ambulancias y equipos de emergencia continuaron entrando y saliendo del recinto durante horas mientras las familias esperaban información sobre los estudiantes. El caso vuelve a poner el foco sobre la elevada presencia de armas de fuego entre la población civil de Tailandia en comparación con otros países del sudeste asiático. Según los datos de Small Arms Survey correspondientes a 2017, había más de 10 millones de armas en manos de civiles en el país, alrededor de 15 por cada 100 habitantes. Tailandia todavía conserva el recuerdo de la masacre ocurrida en 2022 en una guardería del noreste del país, donde murieron 36 personas, entre ellas 24 niños. El ataque de este viernes vuelve a sacudir al país mientras los investigadores intentan resolver las principales incógnitas: qué llevó al adolescente a matar presuntamente a sus abuelos, cómo preparó el ataque y qué relevancia tienen los vídeos encontrados en su ordenador. Las autoridades tailandesas tratan de esclarecer qué ocurrió antes del que ya se ha convertido en uno de los tiroteos escolares más graves registrados en el país en los últimos años. Un estudiante de 14 años abrió fuego este viernes en la escuela Debsirin Nonthaburi, situada a las afueras de Bangkok, y provocó una tragedia que comenzó, según las primeras pesquisas, varias horas antes en la casa donde vivía con sus abuelos.
Un atacante de 14 años, sus abuelos asesinados y pruebas en su ordenador: todo lo que se sabe sobre el tiroteo mortal en un colegio de Tailandia
La policía trata ahora de reconstruir las horas previas a la masacre mientras el contenido localizado en la vivienda familiar abre nuevas incógnitas sobre la preparación del ataque y sus posibles motivaciones










