AnálisisLa situación de los presos colombianos en el país vecino será la principal tarea del nuevo embajador.Abelardo de la Espriella y Delcy Rodríguez. Foto: Elaboración con IACORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS06.08.2026 22:39 Actualizado: 06.08.2026 22:39
Ante la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, se abre un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre Caracas y Bogotá. El embajador Milton Rengifo será sustituido por Jorge Jaller, un empresario amigo del nuevo presidente. La misión diplomática en Caracas enfrenta una compleja hoja de ruta. No solo por las diferencias políticas que posiblemente haya con el gobierno nuevo, sino que el restablecimiento de relaciones entre los dos países en 2022 si bien ayudó a avanzar en la diplomacia, estableció nuevos desafíos como el encarcelamiento de colombianos por motivos políticos. LEA TAMBIÉN El balance saliente deja al descubierto una frontera de 2.200 kilómetros marcada por la porosidad, la afectación del conflicto armado, graves desafíos de derechos humanos y un intercambio comercial que se recupera progresivamente, todo ello atravesado por las crecientes tensiones políticas e institucionales tras las elecciones del 28 de julio. Familiares de presos políticos en Venezuela protestan en Caracas, cerca de El Helicoide Foto:EL TIEMPOLos presos colombianos, la tarea pendiente El período posterior a las elecciones del 28 de julio se consolida como el momento de mayor "sinsabor" y complejidad en la misión saliente. Aunque se mantuvo una relación de respeto diplomático e institucional, tras el evento electoral se registró la detención de casi 40 colombianos acusados de querer atentar en contra de Nicolás Maduro.El nuevo embajador deberá navegar un entorno político delicado, garantizando canales abiertos de comunicación directa con las autoridades venezolanas sin descuidar los principios de la política exterior colombiana ni la defensa de los derechos de los connacionales.La atención consular y la protección jurídica de los colombianos privados de la libertad constituyen la agenda de mayor exigencia humana y diplomática.Frontera entre Colombia y Venezuela. Foto:Andrés Carvajal. EL TIEMPODel grupo inicial de aproximadamente 38 colombianos detenidos en el contexto político posterior al 28 de julio, aún permanecen 12 connacionales presos, informó Milton Rengifo en un encuentro con periodistas en el que hizo un balance de su gestión. Rengifo también destacó que a su llegada se contabilizaban 1.700 colombianos en cárceles venezolanas, la mayoría asociados a delitos de narcotráfico y violencia sexual. Hoy se calculan unos 850 privados.Ninguno de los connacionales detenidos pertenecía a organizaciones políticas ni fue capturado con armamento, uniformes o material de conspiraciónEl embajador también destacó el caso de los llamados Terroristas Armados Narcotraficantes Colombianos (Tancol) una denominación que usa el chavismo para apresar en su mayoría a hombres de poblaciones pobres y acusarlos de delincuentes. Según registros de organizaciones de derechos humanos, son al menos 100 los detenidos por esta causa. “Seguimos hablando” dijo Rengifo al referirse a las dificultades que han tenido para prestar atención consular a los presos y los contactos que han realizado con el gobierno venezolano. Ante esto, persisten denuncias sobre la falta de debido proceso y retrasos en las audiencias de presentación. Entre los casos se señalan detenciones motivadas por situaciones circunstanciales o arbitrarias (como el caso de un connacional privado de la libertad únicamente por haber quedado registrado en una fotografía con el líder político Leopoldo López). LEA TAMBIÉN “Ninguno de los connacionales detenidos pertenecía a organizaciones políticas ni fue capturado con armamento, uniformes o material de conspiración”, detalló el embajador, quien hizo votos para que se mantenga el seguimiento directo a través de visitas consulares, verificación de condiciones de salud y aceleración de garantías procesales.Frontera entre Venezuela y Colombia. Foto:Andrés Carvajal.Seguridad Fronteriza y Cooperación JudicialEl rompimiento de años anteriores facilitó la expansión del crimen organizado en una frontera de 2.200 kilómetros.Rengifo detalló que la frontera pasó de registrar cerca de 35 grupos armados a más de 250 estructuras criminales enfocadas en el narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal luego de que se rompieran los lazos diplomáticos en 2019. LEA TAMBIÉN Por ello destacó la articulación entre fiscalías y cuerpos policiales, la cual, a su consideración, ha sido el área más fluida. El reto es sostener la cooperación para la identificación y devolución de delincuentes de alta peligrosidad, así como atender las solicitudes judiciales (el 60% de las cuales se relacionan con delitos sexuales).Personas cruzan por zonas irregulares entre Venezuela y Colombia. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOMigración, asistencia social y propuesta sanitariaLa presencia de una amplia comunidad colombiana en territorio venezolano plantea retos estructurales de regularización y atención social.Con más de 1,5 millones de colombianos en Venezuela, destaca una alta proporción de población adulta mayor y femenina) golpeada por el deterioro del sistema de salud local.Existe un faltante histórico en la arquitectura de asistencia consular. A diferencia de otros países (como España), Colombia no cuenta con un sistema o red hospitalaria propia para la atención de sus nacionales en Venezuela. Esta falta de cobertura médica especializada representa una deuda urgente por abordar. La encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez Foto:EFEEn el tema de la apertura de los consulados, Rengifo también destacó que se logró la activación de 10 sedes. Se trata de las ciudades: Caracas, San Cristóbal, San Antonio, Maracaibo, Puerto La Cruz, Puerto Ordaz, Guasdualito, Puerto Ayacucho, San Fernando de Atabapo y Barquisimeto. Queda pendiente Mérida, Machiques, Barinas y ValenciaComercio, integración económica y energíaEl intercambio comercial registra una paulatina reactivación, pero aún está distante de las cifras históricas pre-crisis. LEA TAMBIÉN Se ha logrado ubicar el comercio binacional entre los 500 y 1.500 millones de dólares (frente a los más de 6.000 millones de la época de mayor auge), operando bajo limitaciones de la plataforma SWIFT y el impacto de las sanciones internacionales.Familiares de presos políticos en Venezuela Foto:AFPLa agenda económica exige concretar la integración eléctrica Táchira-Norte de Santander, reactivar zonas industriales de frontera y aprovechar líneas de financiamiento. También requiere impulsar alianzas en la industria petroquímica, polipropileno, textiles, materiales de construcción y el sector cafetero. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














