Un poco antes de la medianoche de este martes, un conductor de autobús del aeropuerto de Leipzig encontró un dron cerca de varios aviones de carga ucranianos Antonov que estaban estacionados. Lo vio a ras del suelo y acabó abatiéndolo. Lo sostuvo en sus manos hasta que llegaron las autoridades. Horas después salió a la luz que el dron estaba equipado con una carga explosiva. El detonador falló y la bomba no explotó. El episodio, casi inverosímil, acabó sin heridos, pero se ha convertido en la amenaza con drones más grave de la historia de Alemania. El tráfico aéreo se suspendió en el aeropuerto y, minutos después de que se hallara el primer dron, un avión de carga DHL colisionó con otro objeto volador no identificado durante el aterrizaje. Algunas fuentes apuntan a que se trataba de un segundo dron. Las autoridades siguen investigando los detalles de un incidente que, a primera vista, no parecía extraordinario porque no es la primera vez que se avistan drones en aeropuertos de Alemania. “Pero que un dron armado con explosivos se encuentre en un aeropuerto supone un nuevo grado de amenaza”, dijo el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt. TE PUEDE INTERESAR Todavía no se han dado detalles sobre la autoría del intento de ataque. Algunos funcionarios han subrayado, sin embargo, que es evidente que los responsables no son aficionados. Un acto de esta índole requería un alto nivel de conocimientos técnicos y experiencia en el manejo de explosivos, aseguró el fiscal general del estado de Sajonia, Wolfgang Schwürzer. Y a nadie le ha pasado desapercibido que el primer dron fue encontrado cerca de un avión Antonov ucraniano. El nombre de Rusia no se ha pronunciado, pero no hacía falta hacerlo para que estuviera presente. Dobrindt dijo que era posible que los autores intelectuales fueran "potencias extranjeras" que buscaban sembrar la discordia. También mencionó la guerra híbrida que ha provocado una escalada silenciosa entre Rusia y Occidente. “Esto es sin duda un salto cualitativo porque no estamos hablando de incursiones de drones como ha ocurrido ya en Alemania, tanto en Múnich como en Hamburgo y en otros grandes aeropuertos o zonas industriales. En este caso podemos hablar de un intento de atentado contra intereses ucranianos en suelo alemán y contra Ucrania. Por tanto, ya no es solo parte de estas señales de aviso, sino algo que se puede apuntar como un ataque o un intento de ataque directamente”, explica Alberto Bueno, profesor de ciencia política de la Universidad de Granada y miembro del Spanish Research Group on Defence, Armed Forces, and Society (RODAS), a El Confidencial. En julio, el Ministerio Federal del Interior elevó el nivel de alerta en Alemania de "abstracto" a "alto" en el marco de la guerra híbrida entre Occidente y Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022. La intensidad de estas acciones se multiplicó en 2025, cuando se reportaron una docena de casos en los que drones no identificados amenazaron aeropuertos de Europa occidental. Uno de los casos más preocupantes ocurrió en 2025, cuando varios drones siguieron el avión en el que viajaba Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, en su visita a Irlanda. El caso del dron con bomba en Leipzig no tiene precedentes en Alemania y ha puesto de manifiesto las inquietudes de una parte de la población que duda de las capacidades del país para hacer frente a una amenaza de este calibre. Para Ralph Beisel, director general de la Asociación Alemana de Aeropuertos (ADV), lo ocurrido este martes en Leipzig es una llamada de atención. “Los aeropuertos son instalaciones clave en materia de seguridad y requieren la mejor protección posible”, afirmó Beisel. TE PUEDE INTERESAR “Los sistemas de defensa antidrones deben instalarse y ponerse en pleno funcionamiento cuanto antes”, añadió, y dijo que los aeropuertos de Berlín, Múnich, Düsseldorf, Stuttgart, Hamburgo, Leipzig/Halle y Colonia/Bonn siguen a la espera del equipamiento prometido por el Ministerio del Interior, que incluye sistemas para la detección y defensa contra drones. Por su parte, Peter R. Neumann, profesor de Estudios de Seguridad en el Departamento de Estudios de Guerra del King's College de Londres, escribió que el problema de los avistamientos de drones es conocido desde hace años. “Ya en 2018, Gatwick, en Londres, tuvo que cerrar durante días por drones. Ocho años después, aún no tenemos una respuesta convincente sobre cómo proteger la infraestructura contra drones pequeños y baratos”. Neumann concluye que, desde la noche de este pasado martes, la guerra de drones ha llegado a Alemania. “Y pone al descubierto una debilidad que conocemos desde hace años”. TE PUEDE INTERESAR Alberto Bueno añadió que la preocupación reside en que, meses después de las incursiones de drones que se registraron en varias partes del país, no parece que se hayan tomado medidas para evitar casos como el de Leipzig. “Tenemos que tener en cuenta que no solo estaba el dron con el explosivo, sino que se detectó un segundo dron que impactó contra un avión. No hablamos de un sobrevuelo en sí mismo de un dron y eso puede señalar que los perpetradores estuvieran en las cercanías del aeropuerto”, señala a este periódico. Período electoral y de tensión Algunos miembros de la política alemana han pedido medidas urgentes. El Partido Verde solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional (creado por el gobierno de coalición para dar respuesta a las crisis y amenazas en el país) para analizar la situación y las consecuencias necesarias. Katharina Dröge, la jefa del grupo parlamentario, pidió la presencia del canciller Friedrich Merz y del ministro de Defensa, Boris Pistorius. Marc Henrichmann, presidente del Comité de Control Parlamentario (PKGr) y miembro del partido democristiano (CDU), consideró que el dron en Leipzig ha inaugurado “un nuevo nivel” de amenaza para Alemania. No tiene dudas de que Rusia estaba detrás del incidente. "La guerra en Ucrania se está estancando. Putin ha anunciado éxitos rápidos, se ha visto en una situación militar algo comprometida y está intentando compensarlo. En ese sentido, encajaría con el patrón habitual", aseguró. TE PUEDE INTERESAR Para Friedrich Merz, esta crisis viene en un momento especialmente complicado. El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) está muy cerca de conseguir más votos que los dos partidos tradicionalmente más votados: los democristianos de la CDU y los socialdemócratas del SPD, ambos en el gobierno federal gracias a una coalición. Paralelamente, la economía sigue estancada y el Gobierno de Merz está apostando por la industria de la defensa para intentar resucitarla. El objetivo es que Alemania vuelva a tener un papel protagonista en la seguridad europea. “Episodios como el del dron en el aeropuerto de Leipzig junto a otros como intentos de atentado contra directivos de grandes empresas vinculadas a la defensa, hondan más en esta sensación de urgencia, de debate público y político que hay en Alemania para prepararse para aumentar la defensa, la inversión, la seguridad y la percepción de que la guerra con Rusia no resulta en ningún caso ajena a Alemania”, aclara Alberto Bueno. “Esto lleva a la segunda derivada, que es un escenario en el que la AFD puede consolidarse como alternativa política. Tenemos elecciones regionales en septiembre, como es el caso de Sachsen-Anhalt, donde AfD encabeza las encuestas. Esto suscita preocupación porque es un partido abiertamente prorruso, alineado con los intereses de Moscú”, concluye.