El Banco de México ha decidido este jueves mantener sin cambios la tasa interés que se ubica en 6,5%. La Junta de Gobierno optó, por unanimidad, no alterar su principal herramienta para estabilizar la inflación. “La Junta de Gobierno evaluó el panorama inflacionario. Valoró los niveles observados del tipo de cambio, la ausencia de presiones de demanda en la economía y el grado de restricción monetaria implementado”, ha justificado el banco central en un comunicado. La inflación en la primera quincena de julio se ubicó en 3,10%, su nivel más bajo desde 2020, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El indicador ha cedido en los últimos cuatro meses hasta acercarse a la meta del banco central del 3%. “Respecto de las previsiones para la inflación, se sigue anticipando que las inflaciones general y subyacente desciendan a lo largo del horizonte de pronóstico, si bien de manera más gradual que lo anteriormente previsto”, añade la Junta de Gobierno. La tasa de referencia se ubica en este nivel desde mayo, luego de un ciclo de recortes que comenzó en abril de 2024 y que fue frenado por el banco central este año. El parón ha coincidido con el desarrollo del conflicto entre Irán y Estados Unidos en Medio Oriente, sin embargo, sus efectos —como la subida en los precios de los hidrocarburos—no han presionado en gran medida a la inflación. “La Junta de Gobierno juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional”, indica el banco central.La decisión de política monetaria de este jueves está en línea con las estimaciones del mercado, que solo prevén que el Banco de México siga en la misma senda o tenga en lo que resta del año un ligero margen de 25 puntos base para modificar la tasa, según la encuesta de expectativas de Citi. “En nuestro escenario base la tasa se mantendría en ese nivel el resto del año”, apuntan desde Banamex. “Seguimos pensando que Banxico mantendrá la tasa en 6.50% durante el resto del año y, dependiendo de cómo se comporte la inflación, podríamos empezar a ver algún cambio hacia 2027. Pero, por ahora, todavía es muy temprano para tener mayor certeza sobre ese escenario”, estima Luis Gonzali, codirector de inversiones en Franklin Templeton.