NoticiaEl santuario protegerá 1.964 hectáreas en Tolima donde se concentra más del 70 % de la población registrada de palma de cera del país.El Gobierno declaró el Santuario de Flora Palmares de Tochecito, una nueva área protegida de 1.964 hectáreas en Tolima destinada a conservar el mayor núcleo de palma de cera del país. Foto: Rodrigo Durán BahamónPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD06.08.2026 17:38 Actualizado: 06.08.2026 17:38

La protección de la palma de cera, el árbol nacional de Colombia y una especie amenazada por la pérdida de su hábitat, dio un nuevo paso con la declaratoria del Santuario de Flora Palmares de Tochecito, una nueva área protegida de 1.964,02 hectáreas ubicada entre Cajamarca e Ibagué, en Tolima. El espacio fue creado para conservar el núcleo más importante de esta especie en el país y el mayor bosque de palma de cera conocido en el mundo.Con esta decisión, Colombia incorpora el Santuario como el área protegida número 66 del Sistema de Parques Nacionales Naturales y fortalece la conservación de uno de los paisajes más representativos de los Andes tropicales. El territorio hace parte de la cuenca del río Tochecito, considerada un Área Clave para la Biodiversidad (KBA), donde se concentra más del 70 % de la población registrada de palma de cera en el país.Zona geográfica donde se encuentra la cuenca del río Tochecito Foto:El TIEMPO LEA TAMBIÉN La declaratoria busca proteger no solo el bosque de palmas, sino también los ecosistemas andinos y altoandinos que permiten la supervivencia de esta especie, catalogada como vulnerable a nivel global por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y en peligro en Colombia, según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez, aseguró que la medida representa una apuesta del Gobierno por la protección de los ecosistemas estratégicos del país."La protección de nuestros ecosistemas estratégicos es una decisión de país y la declaratoria del Santuario de Flora Palmares de Tochecito es una muestra de ese compromiso. Con esta decisión protegemos un territorio que concentra el núcleo más importante de nuestro árbol nacional, y seguimos fortaleciendo el Sistema de Parques Nacionales Naturales como una apuesta del gobierno nacional por la vida, la biodiversidad y el cuidado de nuestro territorio", afirmó.Además del valor que representa para la conservación de la palma de cera, el nuevo Santuario protege un hábitat fundamental para 259 especies de fauna, entre ellas 231 especies de aves. También resguarda especies amenazadas que dependen de estos bosques para alimentarse, reproducirse y encontrar refugio, como el loro orejiamarillo, el perico paramuno, el oso andino, la danta de páramo y el loro coroniazul, este último clasificado en estado crítico por la Lista Roja de la UICN.Una nueva área protegida busca asegurar el futuro de la palma de cera. Foto:Rodrigo Durán BahamónLa ubicación estratégica del Santuario también fortalece la conectividad ecológica de la cordillera Central. El área se articula con el Parque Nacional Natural Los Nevados, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya y el Parque Nacional Natural Las Hermosas. A nivel local, conforma un mosaico de conservación junto con el Distrito Regional de Manejo Integrado de la Cuenca Alta del Río Quindío de Salento y la Reserva Natural de la Sociedad Civil Santuario de Palma de Cera.Según Parques Nacionales Naturales, esta articulación facilitará procesos de restauración ecológica, acuerdos de conservación y una gestión integral del territorio.Para Luisz Olmedo Martínez Zamora, director general de Parques Nacionales Naturales de Colombia, la declaratoria constituye un hito para la protección de la biodiversidad de esta región."Fortalecerá los procesos de conectividad ecológica, cultural y de ordenamiento territorial en un paisaje único, esencial para cientos de miles de palmas de cera y especies emblemáticas como el loro orejiamarillo, el oso andino y la danta de páramo. Además, nos permitirá consolidar un nodo de biodiversidad alrededor de este refugio de flora y fauna, articulando actividades económicas como el turismo de naturaleza, la bioeconomía y la agricultura en armonía con el entorno", señaló. LEA TAMBIÉN Las autoridades también advirtieron que el creciente interés turístico por la zona representa una oportunidad para las comunidades locales, aunque enfatizaron la necesidad de planificar el uso público del área para garantizar que la conservación continúe siendo la prioridad y que este patrimonio natural pueda mantenerse para las futuras generaciones.El mayor bosque de palma de cera del planetaEl Instituto Alexander von Humboldt respaldó la declaratoria y la calificó como un paso histórico para la conservación de la palma de cera y de los ecosistemas altoandinos del país. De acuerdo con la entidad, Palmares de Tochecito alberga el bosque más grande de palma de cera conocido en el planeta y constituye un territorio estratégico donde convergen bosques altoandinos y páramos.El director general del Instituto Humboldt, Hernando García, destacó que la medida representa el avance más importante para asegurar la supervivencia de la especie. "Estamos dando un paso significativo para conservar las poblaciones de palma de cera que quedan en el planeta. No podemos decir que la tarea de asegurar la supervivencia de la palma de cera ya está hecha, pero sí que hemos dado el paso más importante que teníamos que dar en ese propósito", afirmó.En este territorio se han registrado cerca de 163 especies de plantas, 304 especies de aves y 34 especies de mamíferos, muchas de ellas con funciones esenciales para el equilibrio ecológico de la región.Palmares de Tochecito entra así al Sistema de Parques Nacionales Naturales. Foto:Rodrigo Durán BahamónDurante la última década, el Instituto Humboldt aportó el conocimiento científico que permitió visibilizar la importancia de este ecosistema y respaldó técnicamente el proceso que culminó con la declaratoria del Santuario. Además, participó en investigaciones y en acciones desarrolladas junto con comunidades locales y otras 14 entidades para impulsar procesos de gobernanza, restauración y financiamiento.El botánico Rodrigo Bernal, investigador de Palmares de Tochecito y especialista en palmas, explicó que el valor del territorio no radica únicamente en las palmas existentes, sino en su capacidad de recuperación. LEA TAMBIÉN "La importancia de Tochecito no está solamente en las palmas que existen hoy, sino en lo que este territorio puede llegar a ser en el futuro. No estamos protegiendo únicamente lo que vemos ahora, sino la posibilidad de que, en 20 o 50 años, estos paisajes recuperen grandes bosques de palma de cera como los que admiraron los viajeros del pasado. Estos palmares tienen una capacidad extraordinaria de regeneración y la declaratoria es fundamental porque permite que ese proceso natural pueda ocurrir", indicó.Un ecosistema estratégico para la biodiversidad y el aguaLa cuenca del río Tochecito se extiende sobre 8.885 hectáreas entre los 2.000 y los 3.750 metros sobre el nivel del mar en la vertiente oriental de la cordillera Central. Dentro de este territorio, el nuevo Santuario protege cerca de 2.000 hectáreas consideradas esenciales para la conservación.Según el Instituto Humboldt, el paisaje alberga cerca de 300.000 individuos adultos de palma de cera, la mayor población conocida de esta especie en el mundo. La palma de cera fue reconocida como árbol nacional mediante la Ley 61 de 1985 y es considerada la palma más alta del planeta, con ejemplares que pueden superar los 60 metros de altura.El valor ecológico del área también se refleja en su papel como corredor biológico para especies amenazadas. El loro orejiamarillo y el perico paramuno dependen directamente de estos bosques, ya que utilizan las cavidades de los troncos de las palmas para anidar y encuentran en sus frutos una fuente esencial de alimento.Colombia crea una nueva área protegida para preservar el árbol nacional. Foto:Rodrigo Durán Bahamón LEA TAMBIÉN La zona cumple igualmente una función clave en la regulación hídrica regional. Hace parte de la cuenca alta del río Coello, donde nacen y confluyen quebradas como San Rafael, Dantas y Pajaritos, que alimentan posteriormente los ríos Toche y Coello. Estos ecosistemas de montaña contribuyen a mantener la disponibilidad y calidad del agua que abastece comunidades, sistemas de riego y actividades productivas del Tolima.La declaratoria también da continuidad a procesos de conservación adelantados en el territorio mediante la iniciativa "Un paisaje protegido en Tochecito", desarrollada por la Fundación Santo Domingo, la Fundación Ecológica Las Mellizas y el Instituto Humboldt, en alianza con propietarios locales y con el apoyo de Cortolima.Entre las acciones implementadas se encuentran procesos de planificación predial participativa, instalación de cercas para favorecer la regeneración natural de la palma de cera, sistemas de saneamiento hídrico y estrategias de ecoturismo sostenible orientadas a armonizar la conservación del paisaje con las actividades de las comunidades.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.