0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialBajo el mandato de Putin, Rusia está acostumbrada a que, de vez en cuando, aparezcan informaciones extraordinarias vinculadas al presidente. El ruso tan pronto bucea entre ánforas, como seda a un tigre, cabalga a pecho descubierto o pilota un ala delta para guiar la migración de las grullas siberianas. Y precisamente ha sido Siberia el escenario del último logro del líder político. El ruso visitó Krasnoyarsk el lunes y en la región se obró el milagro contrario a los panes y los peces: de repente, la gasolina había reducido su precio a la mitad. Según atestigua Le Monde , los siberianos contemplaron con tanto asombro como sospecha el descenso del precio del combustible de 140 rublos (unos 1,5 euros) a 67. “¡ Y todo gracias a Vladímir! ¡Gracias por venir a nuestra ciudad!”, comentaba —con una fuerte carga de ironía— un lugareño, dice el diario francés. El milagro de Putin, en todo caso, fue breve: al marcharse de Siberia, 48 horas después, la gasolina volvió al precio anterior a la visita del presidente, que es una palabra que se escribe con pe. Como Putin. O como populismo.
Los milagros de Putin, por La Mirilla
Durante las 48 horas del ruso en Siberia la gasolina redujo su precio a la mitad







