El cometa <b>220P/McNaught</b> sorprendió a los astrónomos tras registrar un inusual aumento de brillo que lo hizo aproximadamente <b>8.000 veces más brillante</b> en cuestión de horas, convirtiéndose en un objetivo de observación para aficionados y expertos.El fenómeno ocurrió a finales de mayo, cuando el cometa pasó de una magnitud 18 a cerca de magnitud 8.
Aunque posteriormente comenzó a perder intensidad y parecía haber alcanzado su punto máximo de brillo, el <b>5 de agosto</b> volvió a experimentar un incremento inesperado.Actualmente, el cometa presenta un brillo cercano a <b>magnitud 7</b>, lo que permite observarlo con <b>binoculares</b> desde lugares con cielos oscuros y despejados.
Con un telescopio pequeño, su apariencia difusa resulta aún más fácil de distinguir.Para encontrarlo, los observadores deben mirar <b>antes del amanecer</b>, hacia el <b>horizonte este</b>, en la constelación de <b>Cetus</b>.Las condiciones de observación varían según el hemisferio.
En el <b>hemisferio norte</b>, la Luna, iluminada aproximadamente a la mitad, aparece casi al mismo tiempo que el cometa, lo que puede dificultar su visibilidad debido al resplandor lunar.
En cambio, quienes se encuentren en el <b>hemisferio sur</b> disponen de unos <b>30 minutos de cielo sin luna</b> antes de que el satélite natural salga, lo que mejora las posibilidades de observarlo.Hasta el momento, se desconoce qué provocó este nuevo estallido de brillo y cuánto tiempo permanecerá visible con esa intensidad, por lo que los especialistas recomiendan aprovechar la oportunidad para intentar observar el cometa lo antes posible.







