CÓRDOBA.- El 14 de junio pasado Gerardo Luis Gasparutti y su esposa María Lucila Pagani viajaban a cenar a la ciudad de Córdoba cuando se produjo el incendio de su auto.
La mujer murió tres días después por las quemaduras. Él aseguró que el fuego comenzó por la explosión del teléfono celular que era cargado en ese momento.
Los bomberos rechazaron esa hipótesis desde el primer momento.
Ahora la Justicia detuvo al hombre y lo imputó de homicidio calificado por el vínculo.
La fiscal Liliana Copello ordenó las medidas después de que investigación -en la que se realizaron numerosos peritajes- determinara que no había ningún teléfono móvil en el auto y tampoco cables de carga.








