Un acuerdo propuesto entre Irán y Omán que otorgaría a Teherán el control sobre los buques que entran al golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz no es fácilmente viable debido a las sanciones de Estados Unidos y las cláusulas restrictivas de las pólizas de seguro sobre cualquier pago, según indicaron cuatro fuentes del sector.

Hasta que los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel a finales de febrero desencadenaron la guerra en Irán, esta estrecha vía navegable era la principal ruta para cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y otros bienes esenciales.

Estaba abierta libremente a todos los buques sin que se exigieran tasas.

El control del estrecho ha sido el principal escollo en los esfuerzos por poner fin al conflicto.

Según la última propuesta, Teherán podría intervenir, si fuera necesario, en el tráfico entrante, mientras que el tráfico saliente seguiría una ruta entre Irán y Omán, con autorización de salida concedida a través de Omán tras notificarlo a Irán, declaró esta semana a Reuters una fuente iraní de alto rango.