Las temperaturas extremas que se vivieron en Alemania a finales de junio dejaron más muertos de lo que se había estimado hasta ahora y más que en cualquier año completo desde 2016. En total, se produjeron 9.600 fallecimientos relacionados con el calor entre el 22 y el 28 de junio, según ha informado este jueves el Instituto Robert Koch (RKI). Asimismo, según estas cifras, el número de fallecimientos relacionados con el calor este año asciende, hasta la fecha, a unos 11.900. Así pues, la mayor parte de las muertes se debe a los días de temperaturas extremas de finales de junio, en los que se superaron incluso los 40 grados en algunas zonas, algo nunca visto en el país. De este modo, este año ya han fallecido por este motivo muchas más personas que en cualquier año completo desde 2016. Hasta ahora, el 2018 había sido el de mayor número de fallecidos, con unas 8.900 víctimas estimadas a lo largo de todo el año. Hay que tener en cuenta también que la situación continúa Alemania, donde este fin de semana se esperan máximas de entre 29 y 36 grados, por lo que es probable que la cifra siga creciendo hasta el final del verano.Los datos del RKI se basan, entre otras cosas, en el seguimiento de las cifras de fallecimientos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis) y en la información de 52 estaciones meteorológicas del Servicio Meteorológico Alemán (DWD). Dado que el cálculo de las muertes por esta causa se basa en un modelo estadístico, existe un margen de incertidumbre, que hace que la cifra pueda ser incluso mayor de lo estimado. Por eso, el número de 5.100 muertos, de los cuales 4.310 correspondían a la última semana de junio cuando tuvo lugar la intensa ola de calor, publicado a principios de julio ha aumentado ahora más del doble. Además, para justificar estos datos considerablemente más elevados, el instituto explicó que los efectos de la ola de calor de junio no se habían hecho evidentes hasta ahora “en su totalidad”, ya que las cifras de mortalidad de los estados federados se publican con un retraso de cinco semanas y también al hecho de que “en Alemania apenas se habían registrado temperaturas de tal magnitud, o no se habían registrado en absoluto”.“En algunos casos, como por ejemplo en el golpe de calor, la exposición provoca la muerte de forma inmediata, mientras que en la mayoría de los casos es la combinación de la exposición y enfermedades preexistentes lo que conduce a la muerte”, explicaron los expertos del RKI. “Por ello, el calor no suele figurar en el certificado de defunción como causa subyacente de la muerte. En su lugar, es necesario aplicar métodos estadísticos para estimar la magnitud de las muertes relacionadas con el calor”. Por lo tanto, se calcula comparando el número de fallecimientos en las semanas de verano con y sin olas de calor.En Alemania, un país nada preparado para hacer frente a temperaturas extremas, este fenómeno provoca habitualmente un aumento de la mortalidad. Las olas de calor son especialmente peligrosas para las personas mayores. La mayoría de los fallecimientos del total registrado hasta el momento fueron personas de 85 años o más; unos 6.060 fallecidos. Además, casi 3.000 de los que perdieron la vida a causa del calor tenían entre 75 y 84 años, y casi 1.800, entre 65 y 74 años. En el caso de los menores de 65 años, se registraron algo más de 1.100 muertes.Normalmente, según los científicos, el aumento de la mortalidad debido al calor se hace evidente a partir de una temperatura media semanal de 20 grados, es decir, la media de las temperaturas diurnas y nocturnas de una semana. Del 22 al 28 de junio, la temperatura media semanal en todo el país fue de 26,4 grados. En todos los estados federados se registró esa semana una temperatura media superior a los 20 grados.De acuerdo con el DWD, el mes de junio de 2026, con una media de 19,5 grados, fue el segundo más cálido desde que se tienen registros. Solo junio de 2019 fue más cálido. Además, la noche del 27 al 28 de junio fue, según los datos actuales, la más cálida desde que se tienen registros. El servicio meteorológico registró en varias ocasiones temperaturas superiores a los 41 grados. El 27 de junio, 46 estaciones de toda Alemania superaron la barrera de los 40 grados.El Colegio Federal de Médicos, unas 80 organizaciones sanitarias europeas más, junto con numerosas asociaciones ecologistas, exigen a Alemania y a la UE que redoblen sus esfuerzos en materia de protección. “La declaración de la emergencia climática debe traducirse en compromisos vinculantes y el calor extremo debe reconocerse como un grave peligro para la salud”, indicaron en un comunicado las entidades. Los médicos exigen, entre otras cosas, que los centros de asistencia, las guarderías y los colegios se adapten a las condiciones climáticas. La mayoría de hospitales y clínicas no cuenta con aire acondicionado, ni siquiera tienen persianas que puedan proteger las habitaciones del sol directo. Solo existen normas claras para que haya aire en los quirófanos o en el servicio de radiología, ya que los equipos, sencillamente, no soportan el calor. Tampoco las residencias de ancianos o de cuidados están preparadas y las temperaturas pueden superar los 30 grados por la noche en las habitaciones de muchas personas mayores, como sucedió recientemente.Pero habilitar los centros hospitalarios y residencias cuesta mucho dinero y estos espacios se enfrentan desde hace años a retos financieros cada vez mayores. La reciente reforma hospitalaria plantea actualmente a los centros de salud grandes incertidumbres financieras. Las inversiones adicionales en sistemas de aire acondicionado, al margen de las unidades de cuidados intensivos —que en su mayoría ya cuentan con refrigeración— parecen utópicas en estos momentos.En este contexto de temperaturas extremas y de sequía, que no solo aumenta el riesgo de incendios forestales, sino que también provoca nuevos mínimos históricos en ríos como el Rin y el Elba, la asociación de Fridays for Future ha convocado para este jueves por la tarde una manifestación a las puertas de la Cancillería de Berlín para reclamar un plan para estar mejor preparados ante futuros contextos similares a los recientes. “Toda Alemania sufre olas de calor sin precedentes. Cada semana aumenta el número de víctimas mortales, mientras que en España y Francia cientos de miles de personas se ven obligadas a huir de enormes incendios forestales”, escribieron en la convocatoria. Además, una amplia alianza formada por asociaciones de protección de la naturaleza, organizaciones sociales y sindicatos exigió la celebración de una cumbre nacional sobre este problema.