Reunidos en la capital de Marruecos, los máximos directivos del fútbol internacional mantuvieron un encuentro de carácter urgente para abordar la crisis desatada en torno al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La iniciativa, que contemplaba la posibilidad de abrir la participación del Mundial a inversores privados, generó un fuerte revuelo interno y externo que obligó a la institución a dar marcha atrás.
Escándalo en la FIFA: Infantino quiere sacarle la final del Mundial 2030 a Europa
Autocrítica institucional y disculpas formales
A través de un comunicado oficial y una carta dirigida de forma directa a las federaciones miembro, la entidad reconoció que el proceso estuvo lejos de ser el ideal. Los directivos admitieron que la propuesta "debería haberse gestionado de otra manera" para evitar que las asociaciones se sintieran apartadas de las decisiones trascendentales.
Asimismo, la organización asumió fallas comunicacionales tras la filtración del proyecto a la prensa, comprometiéndose a realizar una revisión exhaustiva interna cuyos resultados se presentarán en la próxima asamblea del Consejo.










