Durante la tarde del miércoles 5 de agosto, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la agencia ejecutiva del Gobierno federal de ese país responsable de la seguridad ciudadana y comparable con los ministerios del Interior de otros países, publicó un informe sobre los últimos inmigrantes peligrosos y violentos deportados.

"En la última semana, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha deportado a criminales peligrosos de nuestro país, incluidos asesinos, violadores, traficantes de drogas y agresores violentos", agregó la agencia, cuya función principal es hacer cumplir las leyes de inmigración y combatir los delitos transnacionales y el contrabando.

"El presidente Donald Trump siempre pondrá la seguridad del pueblo estadounidense en primer lugar, y eso comienza con eliminar de nuestras comunidades a inmigrantes en situación irregular que han cometido delitos, como estos", añadió el ICE, encargado de detener a los extranjeros que se encuentran en situación irregular dentro del país.

Frente a este escenario, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. presentó a los cinco inmigrantes más peligrosos y violentos deportados recientemente del territorio estadounidense. Entre ellos figuran tres latinoamericanos: un guatemalteco, un hondureño y un mexicano; además, hay un ciudadano de Liberia y otro de China.