Actualizado a las 15:25h.

Casi todas las baterías externas que han pasado por mi mochila comparten el mismo techo: cargan el móvil sin quejarse y, en cuanto conectas el portátil, o ni lo intentan o lo alimentan tan despacio que da lo mismo. Así que al final acabas cargando dos cosas por separado: el móvil con la batería y el portátil con su ladrillo de casa.

La Baseus EnerGeek rompe esa costumbre, y por eso lleva meses viajando conmigo. Reparte 145 W entre cuatro puertos, con hasta 100 W por USB-C, que es justo lo que pide un portátil de trabajo para cargar a su ritmo normal.

Alimenta el portátil sin arrastrar el cargador de casa

El truco está en el USB-C. Esos 100 W no son el goteo lento con el que se conforman la mayoría de baterías: son los que necesita un portátil para cargar como en un enchufe de pared. Lo conectas, sigues trabajando y la batería aguanta el tirón.