Rafael Peña |

Ceuta (EFE).- Una semana después de la entrada masiva en Ceuta de más de 70.000 personas procedentes de Marruecos, la ciudad autónoma trata de recuperar la normalidad, aunque según el gobierno ceutí todavía permanecen irregularmente en sus calles entre 3.000 y 5.000 migrantes y preocupa la situación de más de un millar de menores.

Lo vivido el 30 de julio en el espigón fronterizo del Tarajal recordó a las imágenes de los días 17 y 18 de mayo de 2021, cuando entre 12.000 y 15.000 personas entraron en la ciudad por el mismo lugar, aunque ahora con un balance mucho más trágico, ya que en aguas ceutíes se han recuperado 80 cadáveres y Marruecos ha confirmado 11 muertos en su territorio.

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas (PP), ha calificado estos hechos como una «invasión» que no tiene nada que ver con una crisis migratoria, «un ataque a la integridad territorial de Ceuta y de España» que en pocas horas desbordó a la ciudad.

Vista aérea de la parte fronteriza de Marruecos este domingo. EFE/ Reduán