WAPAKONETA, Ohio, EE.UU. (AP) — En la casa donde Neil Armstrong pasó su infancia, en lo alto de una escalera que cruje, está su dormitorio, desde donde lanzaba aviones a escala por la ventana trasera para medir qué tan lejos podían volar.Ahora cuelgan en la habitación fotos autografiadas de astronautas que han visitado la casa, conservada de manera privada, para ver dónde comenzaron los primeros pasos de Armstrong hacia la Luna.La vivienda, propiedad de una profesora de historia jubilada dedicada a preservar su pasado y su encanto, está a la venta por primera vez en casi 40 años. Lo que será de ella sigue siendo incierto.En toda Wapakoneta, el pueblo natal de Armstrong, hay recordatorios de su histórico paseo lunar. Pero pocos lugares desempeñaron un papel más importante al inicio de su trayectoria que el 601 de W. Benton St., la casa donde la familia Armstrong se estableció en el oeste de Ohio cuando él era un adolescente.

Ahí fue donde Armstrong construía aviones con madera de balsa y pegamento en el comedor y armó un túnel de viento en el sótano para probar sus modelos. A menudo pedaleaba en bicicleta desde casa para tomar clases de vuelo en una pista de aterrizaje.A los 16 años, Armstrong realizó su primer vuelo en solitario y obtuvo su licencia de piloto. Apenas 20 años después, despegó rumbo al espacio por primera vez. Tras el alunizaje de 1969, dio clases en la Universidad de Cincinnati.