La novia de Facundo Moyano, Candela Arizaga, habló por primera vez tras el episodio en Belgrano en el que fue vista por las cámaras de seguridad escapando semidesnuda durante la madrugada de este martes y dijo que se encuentra bien, al igual que su mascota. “Tengo errores como cualquiera”, enfatizó y agradeció a quienes la apoyaron.“Ya estoy bien y mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea le deseo mucho amor”, posteó la modelo en sus redes sociales.Arizaga rompió el silencio tras el episodio en BelgranoTal como informó LA NACION, en la madrugada de este martes, el encargado del edificio en el que reside Moyano, identificado como Nahuel Astrada, relató a efectivos de la Policía de la Ciudad que el hijo del exsecretario general de la CGT Hugo Moyano había salido del inmueble de manera precipitada detrás de una mujer semidesnuda. Además, según se registró a través de cámaras de seguridad, ambos fueron interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre con signos compatibles con el consumo de estupefacientes.Tras ello, Arizaga fue trasladada por el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) al Hospital Pirovano, donde —según aclaró el titular del servicio, Alberto Crescenti— estuvo internada varias horas. Moyano, por su parte, quedó imputado por lesiones leves y privación ilegitima de la libertad. Se encuentra en libertad, pero la fiscalía dispuso las siguientes medidas: restricción de acercamiento a la víctima (300 metros) y de contacto, fijación de un domicilio y la obligación de acudir a todas las citaciones.El posteo de la joven de 23 años consiste en su primera declaración pública tras el episodio. Hasta entonces solo había hablado su abogado, Diego Storto, quien afirmó que Arizaga está “destrozada” y dijo que el examen toxicológico arrojó que consumieron cocaína, pero consideró que “no hubo consumo acordado”.“Estuve tres horas con ella durante la tarde tratando de reconstruir, con mucho profesionalismo, las dos noches que vivió. Me dijo que sintió miedo, que se quiso ir y que se escapó por la situación que estaba viviendo”, indicó.Noticia en desarrollo.LA NACION