LiderazgoLos talleres de liderazgo con m�sicos profesionales proporcionan a los directivos herramientas emocionales y ejemplos de trabajo en equipoActualizado Jueves,

agosto

00:12Cinco virtuosos de la Escuela Superior de M�sica Reina Sof�a (ESMRS) interpretan una obra maestra de Schubert ante un p�blico formado por directivos. Cuando concluye, tras los aplausos y la emoci�n, surge una coda inopinada: "�Y si el mejor equipo no tiene jefe?", dice alguien. Es verdad, el quinteto parec�a funcionar solo. "�Qu� ocurre cuando no hay director o, m�s bien, rota seg�n el momento musical? El liderazgo emerge, la escucha se agudiza y la excelencia depende de todos".La escena pertenece al IV Taller de M�sica & Liderazgo, organizado por la Fundaci�n Endesa y la ESMRS. Su metodolog�a se define como "esencialmente experiencial y comparativa: se usa una obra concreta del repertorio como caso pr�ctico com�n para observar, en tiempo real, din�micas de liderazgo compartido y trabajo en equipo en un grupo de m�sica de c�mara". Estructurado en cinco bloques tem�ticos, la escena del arranque corresponde al titulado "Liderazgo compartido y generosidad", que tiene como claves "ceder espacio, escuchar y sostener al otro".Juan Ignacio Ferrer Bogas, responsable de Cultura de Fundaci�n Endesa, explica que su objetivo es "generar reflexi�n y aprendizaje pr�ctico sobre c�mo liderar equipos en entornos complejos. Aporta autoconocimiento, visi�n de liderazgo, cohesi�n de grupo, y herramientas aplicables al d�a a d�a profesional. La m�sica permite experimentar conceptos de liderazgo de forma m�s directa y memorable que una sesi�n convencional". En definitiva, una "perspectiva muy diferente".Por eso resulta fundamental la figura del "facilitador", Mario Carpintero, violista de prestigio y antiguo alumno de la ESMRS. "A partir de un peque�o discurso y la posterior conversaci�n, hice divulgaci�n sobre la experiencia musical para despu�s orientarla hacia conceptos relacionados con el liderazgo, explicando a esta gente del entorno corporativo c�mo funciona un grupo de c�mara: la organizaci�n de los ensayos, la jerarqu�a de las partituras, la democracia interna del grupo...". Sin acreditaci�n de escuelas de negocio, tiene "un m�ster en la vida real, en posiciones muy extremas en el ambiente tremendamente competitivo de la m�sica cl�sica, bajo la autoridad de los mejores maestros, de Zubin Mehta a Andr�s Orozco-Estrada, o dirigiendo mi propia orquesta, como solista, en grupos de c�mara..." .Considera que la experiencia les aporta a los participantes "un enfoque muy emocional en cosas que ellos tratan de forma m�s jer�rquica y abstracta". Algo muy necesario en una realidad, la del mundo de la empresa, que �l ha experimentado en dos polos. Por un lado, una "muy inhumana, comida por el dinero y el vac�o, excesivamente materialista, impersonal; a algunos les preguntabas qu� les gustaba leer y escuchar y no ten�an respuestas". Por el otro, "gente con much�sima sensibilidad para entender mundos muy diferentes, con much�simo inter�s en la comparaci�n con lo del frente y que no le tendr�a por qu� interesar a priori".En ese segundo ej�rcito podr�a militar Gonzalo de Sande P�rez-Bedmar, consultor de usabilidad y contenidos en los CCDD de Endesa. Aunque confiesa no ser un experto, muestra su aprecio por la m�sica cl�sica y un "especial cari�o al concierto para viol�n y orquesta de Tchaikovsky, y a la �pera I Pagliacci de Leoncavallo", sensibilidad que le permiti� ver en el taller una "met�fora perfecta de c�mo el trabajo en equipo es la clave; una agrupaci�n musical es un grupo de profesionales que trabajan juntos para un objetivo com�n y tienen que encontrar el modo de organizarse y alcanzar el equilibrio".A la inversa, el clarinetista Oliv�r Kuszt�s, alumno de la ESMRS participante en el taller, identifica influencias en su desarrollo profesional en Mozart, porque "exige claridad, equilibrio, precisi�n y una escucha constante entre todos los int�rpretes". Pero tambi�n encuentra "inspiraci�n en Brahms: su m�sica combina profundidad emocional record�ndome que un buen liderazgo necesita tanto visi�n como atenci�n al detalle". Y B�la Bart�k representa para �l "la innovaci�n y la autenticidad; su capacidad para respetar la tradici�n mientras exploraba nuevos caminos demuestra que el liderazgo tambi�n implica valent�a para impulsar el cambio sin perder la propia identidad"