NoticiaMaría Camila afirma que el proceso ha tenido consecuencias económicas y emocionales. Foto: Instagram: @ajplusespanol05.08.2026 16:03 Actualizado: 05.08.2026 16:04

Lo que para muchos parecía imposible terminó convirtiéndose en una batalla judicial que aún marca la vida de María Camila Pinillos Benavides. La abogada colombiana asegura que fue abandonada por su padre cuando apenas era un bebé y que, décadas después, él reapareció para exigirle una cuota de alimentos. Según su testimonio, esa decisión ya le ha representado pagos por cerca de 50 millones de pesos, además del impacto emocional que, afirma, todavía enfrenta.La historia fue expuesta inicialmente en el programa 'Séptimo Día' y posteriormente ampliada por la propia María Camila a través de un video divulgado por la cuenta de Instagram @ajplusespanol, donde explicó con mayor detalle cómo se desarrolló el proceso y por qué decidió hacerlo público. "Mi papá me abandonó y ahora me demanda por alimentos", inicia diciendo en el relato publicado en redes sociales.María Camila afirma que el proceso ha tenido consecuencias económicas y emocionales. Foto:Instagram: @ajplusespanol LEA TAMBIÉN La mujer cuenta que su padre, Armando Pinillos Triviño, la reconoció legalmente al nacer, pero nunca participó en su crianza. Según contó su madre, Mixi Benavides, el hombre permaneció apenas unos días después del nacimiento y posteriormente desapareció de sus vidas.Durante su infancia fue criada por su madre y por su abuela. Incluso, cuando tenía cinco años, su mamá viajó a España para conseguir trabajo y poder enviar dinero para su manutención. "Yo sé que yo tenía un papá, sé que tenía el apellido de él, pero nada más", recordó María Camila durante la entrevista con 'Séptimo Día' al referirse a los pocos recuerdos que conserva de esa etapa.En el año 2009, la hoy abogada intentó establecer contacto con su padre con la esperanza de recibir apoyo económico para financiar sus estudios. Sin embargo, nunca tuvo éxito en sus solicitudes.Durante el video compartido a través de Instagram explicó que en 2021, él le escribió por WhatsApp y le pidió su hoja de vida con la promesa de ayudarla a conseguir empleo. "Yo creo que él estaba haciendo un plan para ver qué podía sacar", afirmó.Poco tiempo después recibió una citación para una conciliación por alimentos. "Llegamos a la conciliación y oh sorpresa, el señor dijo que a mí me había pedido ayuda muchas veces y que yo se lo había negado. Ese día, pues lo que no había se derrumbó".María Camila afirma que el proceso ha tenido consecuencias económicas y emocionales. Foto:Instagram: @ajplusespanol LEA TAMBIÉN María Camila afirma que inicialmente se negó a aceptar la cuota porque consideraba que era injusta y porque su situación económica no le permitía asumir ese compromiso.No obstante, explica que posteriormente el proceso avanzó hasta el embargo de su salario. "Me embargan el poco sueldo que yo devengaba en ese momento. Para que me desembargaran tuve que hacer un acuerdo con él, pero era eso o seguir sin comer prácticamente". Desde entonces, Maria Camila ha entregado cerca de 50 millones de pesos.Durante la audiencia conocida públicamente, Armando Pinillos expuso un listado de gastos mensuales que, según el proceso, ascendían aproximadamente a 12 millones de pesos.Dentro de esos valores se incluyeron servicios públicos, medicamentos, alimentación a domicilio, mantenimiento del apartamento, actividades recreativas, vestuario y otros gastos personales.Para María Camila, esas cifras resultan difíciles de entender. "Él alegó, muy alejado de la realidad de los colombianos, no sé en qué realidad vive él, que sus gastos son de 9 a 12 millones de pesos".Más allá del aspecto económico, la abogada insiste en que el proceso representa una carga emocional mucho mayor. "No, nunca hubo reciprocidad", respondió cuando le preguntaron si consideraba que su padre merecía recibir ese apoyo económico.La historia de María Camila volvió a tomar fuerza tras el fallo de la Corte Constitucional emitido en 2025 relacionado con la exención de la obligación alimentaria entre padres e hijos cuando existen antecedentes de maltrato.María Camila afirma que el proceso ha tenido consecuencias económicas y emocionales. Foto:Instagram: @ajplusespanol LEA TAMBIÉN Aunque ese precedente abrió un nuevo debate jurídico sobre los límites del deber de solidaridad familiar, cada proceso debe analizarse de manera individual y corresponde a los jueces valorar las pruebas y las circunstancias particulares de cada caso.Mientras tanto, María Camila asegura que continúa afrontando las consecuencias de una historia que comenzó con el abandono en la infancia y que hoy, muchos años después, sigue afectando su vida personal y económica.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital