ROSARIO.- La entrada en vigor del Acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) promete abrir un nuevo escenario para las exportaciones argentinas, mejorar el acceso a uno de los mercados más importantes del mundo y consolidar una agenda de integración internacional que el Gobierno considera estratégica. Sin embargo, junto con las oportunidades aparece un desafío que ya concentra buena parte de la atención del sector agropecuario: la creciente regulación ambiental y sanitaria impulsada por el bloque europeo, que la Argentina deberá afrontar para aprovechar plenamente los beneficios del tratado.Ese fue uno de los principales ejes del panel que compartieron el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda, y la consejera comercial de la Delegación de la UE en la Argentina, Inmaculada Montero Luque, durante la segunda jornada del Congreso de Aapresid, donde analizaron el alcance del acuerdo, las oportunidades comerciales y las exigencias que impone la agenda europea de sostenibilidad.Mientras en la UE dejaron en claro que las normas ambientales forman parte de una decisión política inalterable, en el gobierno argentino remarcaron que comparten los objetivos de protección ambiental, aunque cuestionan la forma en que esas regulaciones se implementan cuando pueden transformarse en obstáculos para el comercio.En Aapresid, Montero, Tejeda y Maximiliano, Díaz que fue el moderador del panel