NoticiaLa entidad pidió al Gobierno reforzar desde ahora los planes de contingencia ante el aumento de temperaturas y reducción de lluvias.La entidad advierte sobre riesgos para la alimentación, la salud, la energía, el transporte y el acceso al agua, además de posibles afectaciones a poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad. Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD05.08.2026 12:35 Actualizado: 05.08.2026 12:35

La Defensoría del Pueblo advirtió este miércoles sobre la necesidad de reforzar de manera urgente las medidas de protección de los derechos humanos y los ecosistemas ante la intensificación del fenómeno de el “Súper Niño”, previsto para el segundo semestre de 2026. La entidad señaló que Colombia presenta una alta vulnerabilidad frente a los eventos climáticos y llamó al Gobierno nacional, a las autoridades locales y a la ciudadanía a adoptar medidas preventivas y de atención. LEA TAMBIÉN De acuerdo con la Defensoría, cerca del 85 % de los eventos generadores de desastres en Colombia están asociados con factores climáticos, una proporción considerablemente superior al promedio global, cercano al 49 %. Para la entidad, esta diferencia evidencia la exposición del país a fenómenos como el que se prevé para los próximos meses y hace necesario anticiparse a sus posibles impactos.La entidad pidió identificar las zonas de mayor riesgo. Foto:UNGRDLas instituciones científicas del mundo han advertido que el fenómeno se intensificará durante el segundo semestre del año debido al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico. Según la Defensoría, este escenario estará acompañado por altas temperaturas y una reducción generalizada de las precipitaciones.Aunque el “Súper Niño” corresponde a un evento natural recurrente, la entidad indicó que en esta ocasión su severidad será particularmente notable, de acuerdo con las predicciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).Entre los principales efectos previstos se encuentran un aumento crítico de los incendios forestales, intensas sequías, golpes de calor y escasez de agua. Estos impactos, de acuerdo con la Defensoría, afectarían particularmente a las regiones Pacífica, Andina y Caribe.Riesgos para derechos fundamentalesLa advertencia de la Defensoría no se limita a los efectos ambientales y climáticos del fenómeno. La entidad señaló que las condiciones previstas pueden traducirse en afectaciones directas a diferentes derechos humanos.Uno de los riesgos está relacionado con el derecho a la alimentación, debido a posibles dificultades en el acceso a bienes. También se prevén impactos sobre el derecho a la salud por la rápida expansión de vectores epidémicos.La reducción de las lluvias y la disponibilidad de agua también podría tener consecuencias sobre el acceso a la energía eléctrica. La Defensoría advirtió que la disminución de los niveles de los embalses podría agravar el riesgo de una crisis energética.A esto se suman posibles afectaciones sobre la infraestructura y el transporte, que podrían repercutir en derechos relacionados con el trabajo, los medios de vida, la movilidad y la circulación. LEA TAMBIÉN Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz. Foto:DefensoríaLa entidad también planteó la posibilidad de desplazamientos forzados o de permanencia involuntaria en zonas sin acceso a bienes y servicios básicos como consecuencia de los impactos del fenómeno.La Defensoría llamó además la atención sobre los efectos que podrían recaer de manera más fuerte sobre las poblaciones que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad. Entre ellas mencionó a los niños, las personas con discapacidad y quienes se encuentran en situación de marginalidad socioeconómica.Agricultura, ganadería y seguridad alimentariaEl escenario climático también podría profundizar problemas estructurales del país. La Defensoría señaló que los sectores de la agricultura y la ganadería podrían verse afectados por las condiciones de sequía y escasez de agua.La afectación de estas actividades tendría consecuencias sobre la seguridad alimentaria y podría generar presiones adicionales sobre la salud pública, particularmente en contextos caracterizados por altas temperaturas y una menor disponibilidad de agua.Ante este panorama, la entidad insistió en la necesidad de que las autoridades actúen antes de que los efectos más severos del fenómeno se manifiesten.A través de sus recomendaciones, la Defensoría pidió al Gobierno nacional, como cabeza del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y en coordinación con las entidades territoriales, identificar las zonas de mayor riesgo y adoptar planes de contingencia con todas las medidas necesarias.La Defensoría del Pueblo alertó sobre una posible disminución de los niveles de los embalses. Foto:Archivo particularLa entidad también solicitó disponer de los recursos necesarios para proteger de manera prioritaria a la población, con especial atención a los derechos humanos cuya afectación sea previsible y a las personas que enfrenten mayores condiciones de vulnerabilidad frente a la emergencia.La recomendación consiste en combinar las medidas de prevención con acciones de atención humanitaria, con el propósito de garantizar los derechos de las personas y comunidades que puedan resultar afectadas.Preparación de las autoridades localesA los gobiernos locales, la Defensoría les recomendó aprovechar las temporadas secas previstas para los próximos meses para implementar desde ahora medidas preventivas de cara a una próxima temporada de lluvias.Entre las acciones planteadas está la limpieza de los sistemas de alcantarillado en las zonas urbanas, así como la ejecución de obras destinadas a mitigar los riesgos de inundaciones y movimientos en masa.La entidad también hizo recomendaciones dirigidas tanto a las autoridades locales como a la ciudadanía. En particular, pidió promover el mantenimiento de las estructuras metálicas y de concreto, especialmente en las zonas costeras. LEA TAMBIÉN También recomendó garantizar la adecuada fijación de techos y cubiertas en áreas susceptibles a vientos fuertes y huracanes, además de recoger la basura que pueda permanecer en las vías para evitar la obstrucción de los sistemas de drenaje.La Defensoría señaló que continuará implementando estrategias de seguimiento a la gestión del riesgo adaptadas a las condiciones de los territorios y acompañando a las comunidades con el objetivo de proteger sus derechos.Asimismo, anunció que avanzará en el fortalecimiento regional mediante un programa pedagógico orientado a que las comunidades conozcan sus derechos, deberes y responsabilidades en contextos de riesgo de desastre.Para la entidad, la magnitud de los riesgos asociados a el “Súper Niño” hace necesario que la respuesta no se limite a la atención de las emergencias una vez ocurran, sino que combine desde ahora la prevención, la preparación institucional y la protección de las comunidades más vulnerables.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.