Científicos de Costa Rica instalaron una pantalla táctil con IA en un bosque salvaje. El resultado fue espectacular: 16 monos capuchinos la utilizaron para obtener recompensas en forma de plátanos y algunos aprendieron a besar la pantallaEs un hecho conocido que los seres humanos han evolucionado a partir de sus antepasados simios. Desde gatear hasta caminar, hemos recorrido un largo camino y parece que ellos están siguiendo nuestros pasos, adentrándose en el mundo de la IA. En un experimento llevado a cabo en una reserva forestal de Costa Rica, los monos capuchinos aprendieron a utilizar una pantalla táctil con IA para obtener recompensas en forma de plátanos e incluso comenzaron a besar la pantalla.En el estudio publicado en *The American Journal of Primatology*, los científicos crearon un sistema de IA que utiliza el reconocimiento facial y pruebas en pantalla táctil en tiempo real para automatizar los estudios cognitivos de los monos capuchinos en libertad. Bautizado como CapuchinAI, fue desarrollado por investigadores de la Universidad de Emory y del Instituto Tecnológico de Georgia. Ofrece una hoja de ruta para la primera forma escalable y sistemática de evaluar y supervisar las capacidades cognitivas de los primates salvajes.«El cerebro de los primates no evolucionó en un laboratorio, sino en entornos complejos y competitivos», afirmó Marcela Benítez, profesora adjunta de antropología en Emory y autora principal del artículo. «Sin embargo, la cognición de los primates rara vez se estudia en su hábitat natural debido a que el control experimental necesario para medirla resulta difícil en entornos impredecibles". «Este proyecto se basa en el legado de Frans de Waal», afirmó Federico Sánchez Vargas, primer autor del artículo y estudiante de doctorado en antropología en Emory. De Waal fue pionero en los estudios sobre la cognición animal como director del Living Links Centre for Advanced Study of Ape and Human Evolution de Emory, al tiempo que escribía libros superventas que contribuyeron a popularizar este campo. Falleció en 2024.Además de los experimentos conductuales en laboratorio, de Waal «nos ofreció retratos íntimos y hermosos de las vidas de los primates, tratándolos como individuos», señaló Sánchez Vargas. «Nuestro método de IA nos permite comprender más a fondo a los individuos de los que ya disponemos de datos gracias a la observación de campo. Ahora podemos automatizar las pruebas cognitivas que les realizamos y cuantificar los resultados. Es una forma de adentrarnos en las mentes que hay detrás de las personalidades. Estudiar a los individuos en sus entornos naturales, donde existen infinidad de variaciones en sus experiencias vitales, nos permite comprender cómo les han moldeado las influencias ambientales».El trabajo de Benítez se sitúa en la intersección entre la antropología, la psicología y la biología evolutiva. Estudia la cooperación y otros comportamientos sociales en los monos, incluyendo una población cautiva de capuchinos copetudos en un laboratorio y capuchinos de cara blanca en estado salvaje en la Reserva Forestal de Taboga, en el noreste de Costa Rica. Es codirectora de «Capuchinos de Taboga», un proyecto de investigación puesto en marcha en 2017 en colaboración con la Universidad Nacional Técnica de Costa Rica.