La temporada de huracanes del Atlántico de 2026 tendrá una actividad ciclónica por debajo del promedio por la influencia de El Niño fuerte. (Imagen ilustrativa Infobae)La temporada de huracanes del Atlántico de 2026 se presenta con un pronóstico de actividad ciclónica por debajo del promedio, según advirtieron este 5 de agosto los principales centros meteorológicos y científicos de Estados Unidos. El fenómeno climático de El Niño, que se consolida como uno de los más intensos registrados en los últimos años, modifica el comportamiento habitual de los sistemas tropicales y reduce el riesgo de grandes huracanes en la región atlántica. Estas previsiones afectan a la totalidad de los países del Caribe, la costa este y el golfo de Estados Unidos, así como a sectores de América Central y el norte de Sudamérica.La Universidad Estatal de Colorado (CSU), referencia internacional en pronósticos estacionales, mantuvo su estimación de solo nueve tormentas con nombre, cuatro huracanes y un huracán mayor para el ciclo anual, cifras sensiblemente inferiores al promedio histórico de catorce tormentas, siete huracanes y tres mayores. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), autoridad meteorológica federal, coincidió en su última actualización en que la temporada será menos activa de lo habitual, con un rango estimado de entre ocho y catorce tormentas, tres a seis huracanes y uno a tres de gran intensidad. Ambas instituciones atribuyen este escenario a la consolidación de un evento de El Niño fuerte, según comunicados oficiales difundidos por USA Today y Palm Beach Post.PUBLICIDADEn años recientes, los cambios en los patrones climáticos globales han modificado las expectativas sobre la actividad ciclónica. El Niño, fenómeno caracterizado por un calentamiento anómalo en el Pacífico ecuatorial, altera los vientos y la circulación atmosférica, lo que dificulta la formación de huracanes en el Atlántico. Este contexto explica la baja probabilidad de impactos severos durante el pico de la temporada, que se extiende de mediados de agosto a mediados de octubre, según datos de la NOAA.La temporada actual se define por la influencia de El Niño, cuyas condiciones alcanzan niveles considerados como fuertes por los equipos de la CSU y la NOAA. De acuerdo con el último informe de la CSU, “existe extrema confianza en que habrá un fenómeno de El Niño intenso durante el pico de la temporada”, lo que produce altos niveles de cizalladura vertical en la atmósfera. Esta cizalladura impide que los sistemas de baja presión en el Atlántico tropical se organicen y evolucionen hacia ciclones de gran potencia, explica el equipo de pronósticos universitario citado por Artemis.PUBLICIDADEl pronóstico actualizado de la CSU para agosto repite las cifras de julio, con nueve tormentas con nombre, cuatro huracanes y solo un huracán mayor, número que representa una caída frente a las proyecciones iniciales de junio, donde se preveían once tormentas y cinco huracanes. Según la NOAA, la confianza en estos rangos es del 70%, debido a la persistencia de las condiciones oceánicas y atmosféricas observadas en el Pacífico.La CSU mantuvo para 2026 un pronóstico de nueve tormentas con nombre, cuatro huracanes y un huracán mayor en el Atlántico. (Imagen Ilustrativa Infobae)¿Cuáles son las probabilidades de huracanes mayores tocando tierra en Estados Unidos y el Caribe?La probabilidad de que un huracán mayor, es decir, de categoría 3 o superior, toque tierra en la costa continental de Estados Unidos se sitúa en 16% para 2026, muy por debajo del promedio histórico de 43% registrado entre 1880 y 2020, según la Universidad Estatal de Colorado. Para la costa este, el valor es de 7% frente a un promedio de 21%, y para la costa del golfo de 9% respecto al 27% habitual. También se estima un 17% de posibilidad para el Caribe, en comparación con el 42% histórico, de acuerdo con el informe de la CSU citado por USA Today y Palm Beach Post.PUBLICIDADLas disminuciones en estas probabilidades reflejan el efecto conjunto de la cizalladura generada por El Niño y la falta de condiciones favorables en el Atlántico tropical, según la NOAA.El fenómeno de El Niño consiste en un aumento sostenido de las temperaturas superficiales del océano en el Pacífico ecuatorial. Esta anomalía, que forma parte del ciclo ENSO (El Niño-Oscilación del Sur), altera la circulación atmosférica global y, en particular, fortalece los vientos en altura sobre el Atlántico tropical. “Estos vientos impiden el desarrollo vertical de las tormentas y dificultan la formación de huracanes potentes”, detalla el equipo de la CSU en su informe mensual, reproducido por Fox Weather.PUBLICIDADUn “Super El Niño” se reconoce cuando la temperatura del Pacífico excede los 2 °C sobre el promedio por tres meses consecutivos, fenómeno poco frecuente que amplifica los efectos descritos. De acuerdo con la NOAA, estos episodios suelen reducir la actividad ciclónica en el Atlántico y pueden modificar el clima en otras regiones, como Sudamérica y el sudeste asiático.Promedio histórico (1880-2020): 14 tormentas con nombre, 7 huracanes, 3 huracanes mayores.Pronóstico CSU para 2026: 9 tormentas con nombre, 4 huracanes, 1 huracán mayor.Pronóstico NOAA para 2026: 8-14 tormentas con nombre, 3-6 huracanes, 1-3 huracanes mayores.Probabilidad de impacto de un huracán mayor en EE.UU. continental: 16% (2026) frente al 43% histórico.Estas cifras, referenciadas por Artemis y USA Today, representan una caída significativa en la actividad estimada para la cuenca atlántica, tanto en número de sistemas como en la probabilidad de impactos severos en tierra.PUBLICIDADLa probabilidad de que un huracán mayor toque tierra en Estados Unidos continental cayó al 16% en 2026 frente al 43% histórico. (Imagen Ilustrativa Infobae)Las autoridades meteorológicas, entre ellas la NOAA y la CSU, insisten en que la vigilancia debe continuar pese a la reducción de riesgos estimada para 2026. “Solo se necesita un huracán impactando tierra para que una temporada considerada tranquila tenga consecuencias importantes”, afirma la CSU en su comunicado mensual reproducido por Fox Weather. Los organismos recomiendan a las poblaciones costeras y a los gobiernos locales mantener sus planes de prevención y respuesta, ya que la naturaleza de estos fenómenos impide descartar eventos extremos de manera absoluta.El seguimiento continuo de las condiciones oceánicas y atmosféricas es fundamental para ajustar los pronósticos y emitir alertas tempranas en caso de cambios inesperados en los patrones meteorológicos.PUBLICIDADSegún la CSU y la NOAA, el riesgo de impacto directo de un gran huracán en la costa continental de Estados Unidos y el Caribe es bajo este año, pero no inexistente. Las áreas tradicionalmente más expuestas incluyen el litoral del golfo de México, la península de Florida y sectores del Caribe occidental. La posibilidad de formación de tormentas fuera del trópico, en las zonas subtropicales y en el golfo, se mantiene, aunque con intensidad reducida.Las agencias oficiales, como la NOAA, recomiendan a la población costera revisar sus planes de emergencia y mantener sistemas de alerta actualizados. Entre las medidas sugeridas se encuentran:PUBLICIDADRevisar rutas de evacuación y puntos seguros.Actualizar suministros básicos y equipos de emergencia.Consultar fuentes oficiales para recibir alertas meteorológicas.Mantener comunicación con las autoridades locales.Estos procedimientos permanecen vigentes independientemente de las proyecciones de actividad, dado que la imprevisibilidad de los sistemas tropicales puede derivar en situaciones críticas.La NOAA y la CSU advirtieron que una temporada de huracanes menos activa no elimina el riesgo y exige mantener la vigilancia y los planes de prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)La vigilancia meteorológica continuará hasta el 30 de noviembre, fecha oficial de cierre de la temporada. La NOAA y la CSU actualizarán sus pronósticos mensualmente para reflejar cualquier variación en las condiciones oceánicas o atmosféricas que pudiera modificar las previsiones actuales. El seguimiento permanente de El Niño, la temperatura del Atlántico y la actividad ciclónica global será determinante para ajustar estrategias de prevención y respuesta.PUBLICIDADPara los residentes de la región atlántica y el Caribe, la información emitida por organismos como la NOAA y la CSU seguirá siendo la principal referencia para la toma de decisiones y la preparación ante posibles eventos extremos.servirá para ajustar estrategias de prevención y respuesta.
“El Niño” cambia el panorama de los huracanes: por qué millones de personas enfrentarán una temporada mucho más tranquila en 2026
Los pronósticos de la NOAA y la Universidad Estatal de Colorado prevén apenas entre ocho y catorce tormentas con nombre, muy por debajo del promedio histórico, aunque advierten que un solo ciclón intenso puede causar daños devastadores










