Facundo Moyano protagonizó un escándalo público cuyos detalles ustedes ya conocen: terminó corriendo por la calle a una señorita semidesnuda y aparentemente drogada por la avenida del Libertador, a las 5 de la madrugada. Esto derivó en un escándalo público muy importante como consecuencia, en primer lugar, del hecho en sí. El episodio fue protagonizado por Facundo Moyano, hijo de Hugo Moyano, y por la modelo e influencer Candela Arisaga. Entonces hay un primer escándalo, producto del hecho. Y el segundo tiene que ver con esta idea que tenemos todos respecto de la vida de los hombres vinculados a la política. Hemos visto ya varios casos de estos que arrojan una luz sobre lo inexplicable: el valor del departamento, un montón de cosas que son difíciles de explicar, el comportamiento personal de un dirigente sindical. Son episodios que corren un velo y nos permiten ver, de vez en cuando, una imagen decadente, declinante y espantosa de la vida pública. No solamente en Argentina. Los escándalos son patrimonio de todo el mundo. Este es un escándalo más vistoso, más difundido. Fuera de los detalles, les cuento algunos: Facundo Moyano no fue detenido, luego fue liberado. Tuvo 12 horas detenido y terminó con una acusación de violencia. Ha sido acusado de algunos delitos, pero fue liberado.