NoticiaCon tecnología detectará intentos de apropiación de cuentas, estafas y otros delitos, incluso antes de que lleguen al momento del pago.Las distintas modalidades de estafa generan pérdidas de más de US$ 1 billón al año en el mundo, mientras que el uso de IA por parte de los criminales elevó la sofisticación y el volumen de ataques. Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICO05.08.2026 11:15 Actualizado: 05.08.2026 11:15

Las estafas digitales evolucionan cada vez más rápido y ya no basta con bloquear una transacción sospechosa cuando el dinero está a punto de cambiar de manos. El nuevo desafío consiste en identificar al delincuente antes de que logre ingresar a una cuenta o engañar a una víctima, una estrategia que empieza a convertirse en el nuevo estándar de la industria de pagos.Con ese objetivo, la multinacional de pagos Visa anunció la adquisición de BioCatch, una empresa líder en inteligencia conductual para la prevención del fraude, en una operación valorada en 2.400 millones de dólares. Con este movimiento la compañía busca reforzar la seguridad de millones de usuarios mediante herramientas de inteligencia artificial (IA) capaces de detectar comportamientos sospechosos en tiempo real y frenar ataques antes de que lleguen al momento del pago. LEA TAMBIÉN La operación responde a un problema que crece a escala mundial. Según Visa, la apropiación de cuentas bancarias y las distintas modalidades de estafa ya generan pérdidas superiores a 1 billón de dólares al año en la economía global, mientras que el uso de IA por parte de organizaciones criminales ha elevado la sofisticación y el volumen de estos ataques. Para enfrentar ese panorama, BioCatch desarrolló una tecnología que va mucho más allá de revisar si una contraseña es correcta o si una tarjeta fue utilizada en un lugar inusual. Sus sistemas analizan miles de señales de comportamiento que las personas generan al interactuar con un computador o un teléfono celular, como la forma en que escriben, la velocidad con la que utilizan el teclado, los movimientos sobre una pantalla táctil o la manera en que manipulan el dispositivo.Toda esa información, procesada mediante modelos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, permite establecer si quien realiza la operación corresponde al usuario habitual o si, por el contrario, existen patrones compatibles con un intento de fraude. El análisis se realiza en tiempo real, incluso durante cada sesión de banca digital, lo que permite advertir riesgos antes de que se concrete una transferencia, una compra o la apropiación de una cuenta. BioCatch va más allá de revisar si una clave es correcta o si una tarjeta se usó en un lugar inusual Foto:iStock"BioCatch ayudará a nuestros clientes a detener el fraude antes de que llegue al punto de pago", aseguró Andrew Torre, presidente de Servicios de Valor Agregado de Visa, al explicar que la adquisición hace parte de una estrategia para anticiparse a las amenazas cibernéticas desde sus primeras etapas y generar mayor confianza en cada transacción. Análisis en tiempo realLa compañía explicó que este tipo de soluciones también permite detectar modalidades cada vez más frecuentes como las estafas mediante ingeniería social, el uso de cuentas controladas por terceros para mover recursos ilícitos, conocidas como money mules, y el fraude durante los procesos de apertura de productos financieros, escenarios en los que muchas veces el dinero aún no ha sido movilizado, pero el riesgo ya existe. El alcance de BioCatch ayuda a dimensionar la importancia de la operación. Hoy la firma protege más de 760 millones de usuarios y cerca de 1.800 millones de dispositivos en todo el mundo. Además, trabaja con más de 350 instituciones financieras distribuidas en 21 países, entre ellas más de un centenar de los bancos más grandes del planeta. Cada mes sus plataformas analizan alrededor de 19.000 millones de sesiones de usuarios para identificar comportamientos asociados con fraude o crimen financiero. LEA TAMBIÉN Para Gadi Mazor, director ejecutivo de BioCatch, el análisis de la intención del usuario se ha convertido en un componente fundamental para fortalecer la confianza en la banca digital. El ejecutivo destacó que la combinación entre inteligencia conductual e intercambio de información en tiempo real entre las entidades financieras ha demostrado ser una herramienta eficaz para diferenciar a los usuarios legítimos de los delincuentes, una capacidad que ahora podrá potenciarse con el respaldo tecnológico y la escala global de Visa. La adquisición también refleja la transformación que vive la seguridad en los pagos digitales. La inteligencia artificial, la autenticación biométrica, la gestión de identidades y la ciberseguridad ya no funcionan como herramientas independientes, sino como un ecosistema integrado cuyo objetivo es anticiparse a amenazas cada vez más sofisticadas. En esa estrategia, Visa aseguró haber invertido más de 13.000 millones de dólares en los últimos cinco años en tecnología e infraestructura para fortalecer la seguridad de su red de pagos y reducir las tasas de fraude. La incorporación de BioCatch complementará ese portafolio con soluciones que acompañan todo el ciclo de una operación financiera, desde la apertura de una cuenta hasta la autorización final de un pago. La apuesta consiste en identificar al delincuente cuando apenas empieza a intentarlo. Foto:iStockLa transacción aún deberá superar las aprobaciones regulatorias correspondientes y se espera que concluya antes de finalizar el segundo trimestre fiscal de Visa en 2027. Sin embargo, el mensaje para el mercado es que la próxima generación de herramientas antifraude no esperará a que el dinero cambie de manos para actuar. La apuesta consiste en identificar al delincuente cuando apenas empieza a intentarlo, una capacidad que podría traducirse en mayor protección para consumidores, bancos y comercios frente a un delito que no deja de crecer.