Gianni Infantino, presidente de la FIFA, pierde apoyos todos los días. Desde que se difundió su idea de crear una empresa que se hiciera cargo de todas las tareas comerciales y logísticas del Mundial, y que incluso pudiera tener participación privada, el mundo del fútbol se le volvió en contra. Incluso su círculo más cercano le dio la espalda: desde su asesor personal, Carlos Cordeiro (renunció), hasta el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, pasando por el gerente de operaciones de la federación internacional (Kevin Lamour) y hasta el gerente de desarrollo, el francés Arsene Wenger (exentrenador del Arsenal inglés). Este miércoles se sumó un exfutbolista con nombre propio y peso específico: el portugués Luis Figo.El excrack luso, de recordados pasos por Real Madrid y Barcelona, en España, y con 127 presencias con la selección portuguesa, trabaja como asesor de la UEFA. En sintonía con las críticas unánimes de los dirigentes europeos, Figo escribió en el diario inglés Daily Mail. Y destrozó a Infantino: “Se tiene que ir. Ahora”, reclamó. “Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución solo requiere tres: Infantino debe irse”, se lee en el primer párrafo de la nota firmada por Figo. Y continúa: “He amado el fútbol toda mi vida. Fui jugador profesional durante 20 años. Y créanme, he conocido a algunos sinvergüenzas en mi trayectoria”.Sin embargo, parece que la sucesión de hechos desafortunados que tuvo como protagonista a la FIFA colmó la paciencia de Figo: “Pero lo que he visto al descubierto en los últimos 10 días es el comportamiento más bajo, engañoso y cobardemente egoísta que jamás haya presenciado”, sentenció.Otros tiempos: Gianni Infantino y el portugués Luis Figo, durante el sorteo de la Champions League de 2014LAURENT GILLIERON - EPA/KEYSTONE“El hombre que haría algo así, el hombre que intentaría imponer cambios tan drásticos solo para enriquecerse a sí mismo y a sus amigos, es una reliquia del pasado del fútbol y no debería tener cabida en su futuro”, dijo el luso sobre Infantino. Y, a continuación, dejó una serie de preguntas. Retóricas, por supuesto. “Si era tan buena idea, ¿por qué no se lo comunicaron a sus miembros cuando los reunieron antes de la final del Mundial? Si era una iniciativa tan sólida, ¿por qué no les informaron a sus miembros sobre los riesgos, además de lo que describen como beneficios? Si el plan era tan sencillo, ¿por qué no ser honestos sobre el hecho de que les iba a dar un trabajo de 30 millones de dólares al año al final?“. Figo continuó: “Pero nada de esto se hizo. Porque no es una buena idea. No es sólido no ser transparente sobre las ganancias exorbitantes que siempre buscan los fondos de capital privado. No es audaz no explicar que una vez que vendas tu participación, la perderás para siempre y desheredarás a tus sucesores de la propiedad de la Copa del Mundo. Y no es honesto no mencionar que, después de entregar la Copa del Mundo en bandeja de plata a tus amigos en Washington D.C., te darán un trabajo que vale cinco veces tu salario actual”. Figo se refiere a los supuestos US$ 30 millones que Infantino iba a percibir como “comisionado” de la nueva empresa que se encargaría de organizar los Mundiales, llamada FIFA Forward Enterprise (FFE). ¿Y ahora? El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se enfrenta al boicot de Europa y a una denuncia por "chantaje" de parte de un viejo rivalFABRICE COFFRINI - AFP“Nada de esto sorprende si se considera la larga lista de abusos que ha infligido a la reputación del fútbol; Desde suspender y revocar decisiones disciplinarias hasta infringir las reglas del juego por un espectáculo en el descanso, nada se interpone en su camino para complacer a sus amigos”, completó Figo. Y argumentó: “El fútbol necesita un debate sobre el dinero. Pero no sobre el dinero que podría desviarse del deporte a inversores o a salarios desorbitados de directivos. Me refiero al dinero que debería invertirse en construir canchas de fútbol y formar entrenadores para que todos los niños del mundo tengan la oportunidad de enamorarse del deporte más bello del planeta”, graficó.Otros tiempos: el portugués Luis Figo y el presidente de la FIFA Gianni Infantino se saludan durante un Congreso de la entidad rectora del fútbol mundialKristy Sparow - UEFA - UEFAMás de Figo: “Para empezar, me refiero a los 5.000 millones de dólares de las reservas de la FIFA. ¿Cuántas acciones se podrían comprar con ese dinero en esta trama turbia y solapada? ¡Todas! Así que, después de todo, no hay necesidad de inversión externa. Este plan —al igual que la Superliga antes que él— fue desmantelado por los medios de comunicación, que expusieron cada artimaña antes de que sus defensores pudieran aclarar su mensaje. Y menos mal".Para cerrar, Figo destrozó a Infantino, con quien se sacó innumerable cantidad de fotos. Y de quien se suponía cercano: “Infantino ha degradado el cargo de Presidente de la FIFA, el mismo que prometió enaltecer. Ha mentido, engañado y tratado de enriquecerse a costa del deporte al que supuestamente debe servir. Ha perdido el apoyo de su equipo directivo, de sus asesores más cercanos, de la gran mayoría de las personas que dedican su vida a este deporte e incluso, al parecer, del ganador del Premio de la Paz de la FIFA. Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el fútbol. Debe irse. Ahora”.