Después de un sufrido recuento de votos que se ha alargado hasta la mañana del miércoles en Estados Unidos, el candidato progresista Abdul El-Sayed se ha impuesto en las elecciones primarias del Partido Demócrata celebradas el martes 4 de agosto en Michigan, un estado considerado clave para que los demócratas opten a hacerse con la mayoría en el Senado en los comicios de medio mandato que se celebrarán el próximo noviembre.

El-Sayed se ha proclamado ganador frente a la congresista Haley Stevens, a pesar de la cantidad de dinero que el lobby Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC) ha inyectado en la candidatura de Stevens para intentar que desbancara al que partía como favorito.

El ganador, musulmán e hijo de inmigrantes egipcios, es el último progresista y outsider que consigue desbancar a los candidatos impulsados por el aparato del Partido Demócrata. Así pues, su victoria se suma a la de los Socialistas Democráticos de América (DSA) en Colorado y Nueva York. Pero la de Michigan es la más significativa, pues se trata de un llamado 'swing state', donde en 2024 Donald Trump ganó por solo 80.000 votos a la demócrata Kamala Harris.

Con más de 10 millones de habitantes, Michigan es el décimo estado más poblado de EEUU. La victoria de El-Sayed puede interpretrarse como un indicador de que un programa más a la izquierda tiene opciones de triunfar en el resto del país. Una de las principales críticas que se ha hecho hasta ahora al fenómeno de Zohan Mamdani, el alcalde socialista de Nueva York, o a otros perfiles del sector más izquierdista del Partido Demócrata es que sus propuestas solo funcionan en estados nicho y marcadamente progresistas. El-Sayed ha debilitado esta teoría, aunque la prueba de fuego será en las elecciones de medio mandato de noviembre.