El conocimiento sobre la dinámica de los sistemas naturales, incluyendo a todas las variables que entran en juego y sus interacciones es un insumo tan imprescindible que condiciona a la totalidad de estudios que pretendan indagar sobre cualquiera de sus aspectos. “¿Cómo podríamos averiguar cuánto impacta el cambio climático en un determinado ambiente, por ejemplo, sin saber qué elementos lo integran o qué transformaciones ha sufrido a lo largo de su existencia? El riesgo de sacar conclusiones equivocadas sería enorme”, advierte un equipo de científicos del CONICET La Plata en torno a su última investigación, en la que se reportan las conclusiones de un amplio monitoreo de aguas en distintos puntos del Río de la Plata, y que se acaba de publicar en la revista Environmental Biology of Fishes.

“El mayor aporte de este tipo de investigaciones no son los resultados en sí, sino todo el caudal de información nueva que arrojan, y que pasa a formar parte del saber más básico sobre algo, ese que dará contexto y servirá de parámetro para avanzar hacia otros conocimientos más específicos”, explica Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) y uno de los autores del estudio, que describe la variación natural de un sistema grande y complejo como el Río de la Plata para determinar los cambios que va atravesando a lo largo del tiempo y cómo se modela su relación con las especies de peces propias de ese ecosistema. No obstante este reparo, el estudio sí arrojó también datos interesantes.